domingo 16 de agosto de 2009

Arrástrame al infierno



Siempre es un acontecimiento importante el regreso de un buen director a sus fuentes. Existe una camada de realizadores surgidos en la década del 70’ y ’80 que todavía siguen generando interés con el cine que realizan. Desde F.F. Coppola hasta George Romero, pasando por De Palma hasta John Carpenter y Joe Dante, además de Spielberg, Landis y Geroge Miller, crean todavía en sus seguidores y los críticos cierta esperanza por establecer en un cine cada vez más simplista, efectista, y poco interesante, una película que haga recordar para que existen estos artistas. Uno de los tantos directores que se pueden incluir en la lista es Sam Raimi. Para muchos Sam Raimi no es un nombre conocido, para otra parte es el director de Spider Man y para una parte más selecta es uno de los realizadores más importantes de las últimas décadas en materia del género fantástico. 

Hay que tener en cuenta que este regreso de Raimi al género que mejor sabe manejar es un acontecimiento que muchas personas esperaban luego de su estadía en el cine hollywoodense en la última década. Más allá de los meritos de las dos primeras entregas de Spider Man (la tercera no incluye grandes momentos para atesorar como sucede con las otras dos) Raimi siente que en el género de terror se siente completamente a gusto. Esto se debe a que el director de Darkman sabe manejar como pocos la gracia y el humor que el terror a veces puede proporcionar. 

Hay en Arrástrame al infierno varios elementos que se pueden identificar con el cine que realizaba en los años ’80 y el humor que reina en varias de sus películas. En este caso la historia se centra en Christine Brown, empleada de un banco que aspira al puesto de vicegerente. Obviamente, para ocupar un puesto tan importante en su lugar de trabajo, debe tomar “decisiones difíciles” y una de ellas consiste en no permitirle una prorroga a una tétrica anciana quien le realiza una maldición gitana. Lamentablemente para Christine, en tres días, a menos que lo impida, se va a ir al infierno. La trilogía de Evil dead que Raimi realizo en la década de los ’80 y su última parte en 1992 (se comenta que habría una cuarta parte dirigida por el mismo creador) se hace presente por momentos en este film. Si algo reinaba en las películas protagonizadas por Bruce Campbell era el juego constante entre el terror y la comedia, que incluía a los espectadores. Raimi mostraba sangre y vómitos sin ningún tipo de culpa a los espectadores básicamente porque no le interesaba si al otro no le gustaba ese juego bien gore. En Arrástrame al infierno sucede exactamente lo mismo. Sangre, vómitos, bichos asquerosos, animales muertos y un largo etc. es tirado al espectador en la cara sin esperar otra cosa que la aceptación por parte del público.

Hay algo interesante que separa a directores como Romero, Dante, Raimi, Carpenter en algunas películas, que radica en no tomarse las cosas muy en serio. Parecería que estos directores pueden asustar y mucho sin crear films que van desde la solemnidad hasta la exclusiva prefabricación propia del cine de terror americano actual. Raimi utiliza el slapstick, diálogos punzantes y situaciones bizarras para divertir pero también es consiente de la película que está realizando y en vez de dejar que el humor sirva como separador y tranquilizante entre escenas escalofriantes, pone todo en la misma bolsa creando un espectáculo menos estructurado y más enloquecido. Parecería que el cine de terror actual necesita más gente que se arriesgue, como lo hace Raimi en su última película. 

En el párrafo anterior, se nombraba la palabra solemnidad. En esta película hay una especie de cuento moral si se quiere que invade el problema que adquiere Christine luego de rechazar la prorroga a la anciana. Por debajo de este cuento de terror aparece una subtrama sobre el manejo despiadado de los negocios y la maquina imparable que son los bancos. Para quedar bien con su jefe y obtener su codiciado puesto de vicegerente, Christine obra manejada por la ambición. Y así es como le va. En esa obra maestra llamada Un plan simple, Raimi crea una historia que se centra en un grupo de amigos que encuentran millones de dólares en un avión estrellado en medio de un bosque. El dinero y la codicia, temas centrales del cine en toda su historia, hace que estos se vayan aniquilando hasta terminar de manera trágica. La ambición según Raimi es el peor de los defectos humanos y en Arrástrame al infierno está presente de manera casi subliminal. 

Protagonizada por una excelente y hermosa Alison Lohman y secundado por el gran Justin Long y Lorna Raver, Arrástrame al infierno es una película de terror que cumple con el propósito de asustar y divertir. Ah, además, el director de Darkman y Rápida y Mortal, da una lección a los pequeñísimos y mediocres directores de la última generación moderando los efectos especiales para que vayan junto con la historia y no como meras pretensiones efectistas. Interesante planteo el que realiza el señor Raimi. 




ARRASTRAME AL INFIERNO (Estados Unidos, 2009)
Dirección: Sam Raimi.
Intérpretes: Alison Lohman, Justin Long, Lorna Raver, David Paymer, Adriana Barraza, Dileep Rao.
Guión: Sam Raimi e Ivan Raimi.
Producción: Rob Tapert y Grant Curtis.
Fotografía: Peter Deming 
Montaje: Bob Murawski
Música: Christopher Young 
Calificación: 8

lunes 20 de julio de 2009

Up, una aventura de altura




Por estos meses, desde mayo hasta agosto, la frase se repite hasta el cansancio en los medios. Desde diarios, revistas, programas de televisión, etc. Se escucha siempre lo mismo. Ya no es sorpresa que Pixar logre de nuevo una obra maestra. Parece no existir límites para la imaginación de los genios detrás de la compañía más fructífera del cine americano en lo que historias y éxitos de criticas y público respecta. Si el año pasado una película como WALL-E parecía superar lo insuperable que ya había significado el estreno de Ratatouille en el 2007, Up parece demostrar que el cielo no es el límite para John Lasseter y compañía.

Si WALL-E era una historia que mezclaba el humor físico del mejor slapstick, el romance y una cruda y aguda critica social, el camino para que Up se introduzca entre los mejores films de Pixar era una tarea difícil, pero no imposible. Nunca hay que ser prejuicioso con un film producido por la gente que nos trajo obras como Buscando a Nemo o Los increíbles ya que cada nueva película contiene elementos que pueden ser diferentes a cualquier otra cosa antes vista pero que es, además, combinado con las mejores tradiciones provenientes del estudio. Alejado de los monstruos, aliens, jirafas y cebras descontroladas, Pixar opta por otros caminos. Caminos que se acercan a un estilo más propio del cine europeo que del cine americano convencional.

Up, una aventura de altura, es la historia de Carl Fredricksen (la voz de Ed Asner) un anciano recientemente viudo que mediante miles de globos sale volando junto con su casa a Sudamérica a cumplir una promesa a su esposa. Lo acompañan un boy scout de ocho años, un perro que puede hablar y un ave exótica perseguida por un excéntrico cazador.

Sin embargo, como la mayoría de las cosas planteadas por los muchachos de Pixar, esto no es simplemente una historia que se acerca solamente a la aventura. Al igual que en los mejores exponentes de la productora, Up seduce en esos pequeños momentos que los hacen únicos en el cine actual. Porque ya no hablamos de cine de animación para referirnos a la grandeza de Pixar en este aspecto. Para referirse al cine propuesto por Up se deben usar mayúsculas. Pixar son palabras mayores. Hay por lo menos tres momentos únicos que pueden ser considerados de lo más emocionante de lo que va de este año 2009. Entre estas pequeñas joyas dentro del film se puede apreciar un racconto de cuatro minutos que describe un matrimonio entre el protagonista y su esposa. Y otra vez, como sucedía en WALL-E, el diálogo cede ante las imágenes. Imágenes
cada vez más poderosas que demuestran ser de una simpleza superficial que se alternan con un poderío emocional casi imposible de hallar en el cine de nuestros días.

El doble merito de Pixar es ser fiel con su propio material. Docter hace referencias a literarias desde Don Quijote hasta El viejo y el mar, pasando por citas a films como El increíble castillo vagabundo de Miyazaki, el ídolo de las personas detrás de las películas pertenecientes a la factoría. Si el póster promociona una gran aventura, Up la cumple. Y lo que no muestra el póster (hermoso y sutil) es lo que se encuentra detrás de la acción que tiene el film. Sin embargo, el drama no consigue opacar a la aventura, que en este caso hasta funciona de mejor manera que por ejemplo, la última aventura de Indiana Jones. Casas que vuelas, pájaros de colores, perros que hablan y pilotean aviones, lugares exóticos. El director Pete Docter (realizador de la genial Monsters Inc.) logra combinar a la perfección el drama y la aventura, como ningún otro. Para tener en cuenta, el género de aventuras pocas veces a cedido terreno al drama. Siempre oscilante entre la comedia y la acción, en Up el género se introduce en la misma historia, haciendo que el film vuele a terrenos inimaginables. Lo interesante y original que contiene la película de Docter es que ésta nunca deja de ser un gran espectáculo que divierte sobremanera y hay tantos elementos para prestar atención que éstos son luego analizados en un estudio posterior. Como menciona el critico Kenneth Turran de Los Angeles Times: “es difícil recordar un film que recorra diferentes terrenos cinematográficos como lo hace Up”.

Cualquier film importante se aprovecharía de los temas tocados magistralmente por Docter en su nueva película. Porque Up es una historia que en otras manos podría ser utilizadas para ser enfocada en una aventura tonta y superficial o a lo sumo en un compendio de temas utilizados de manera grotesca. El paso del tiempo, las derrotas, la tristeza, y sobre todo, acerca de la aventura de vivir, de perder y empezar de nuevo. Docter logra, sin exagerar, maravillas con estos temas. Todos estos son tratados de la manera sutil que nos tiene acostumbrado Pixar. Docter utiliza todos los datos de sus personajes para no ser abarcativo en ellos. Muchas partes del film están expuestas como datos dichos al pasar si se quiere. Esto no quiere decir que la película sea fría. Al contrario, el realizador de Monsters Inc. Aprovecha cada historia para ser desarrollada de la manera más implícita posible.

Al salir del cine, escuché a una chica que decía “igual no tenía sentido la película”. Esto no habla mal de nadie, sin embargo es interesante ver como el cine de Pixar es disfrutado por el público pero que a veces este no pretende ver una historia con mucha historia, sino solamente aventura. Seguramente (capaz me equivoco) esta misma joven irá a ver La era del hielo 3 y se divertirá más con el humor expuesto en la película de Carlos Saldanha. Por esto mismo, el cine de Pixar es apto para todo público y más aún para las personas que pueden emocionarse con ver únicamente al protagonista observando un álbum de fotografías.

Cuantas películas “grandes” y pretenciosas podrían llenar nominaciones al Oscar en el mes de enero con estos temas es algo incalculable. Luego de ser seleccionada por Cannes para abrir su último festival de cine, si la película consigue una nominación a los premios hollywoodenses debe ser poco importante para Docter y el co-director Bob Peterson. Up es un soplo de aire fresco en medio de una cartelera de cine cada vez más cerrada al cine de autor. Porque ya no es ninguna sorpresa que Pixar sea catalogado cómo un referente del mejor cine de los últimos años.



UP, UNA AVENTURA DE ALTURA (Estados Unidos, 2009)
Dirección: Pete Docter y Bob Peterson.
Con las voces de: Ed Asner, Jordan Nagai, Christopher Plummer, Delroy Lindo, Bob Peterson.
Guión: Bob Peterson y Pete Docter.
Producción: Jonas Rivera.
Fotografía: Patrick Lin.
Música: Michael Giacchino.
Calificación: 10

martes 9 de junio de 2009

Star Trek


Si había una película que despertaba curiosidad entre el público masivo en casi todo el mundo, ésta era Star Trek , (otra) remake del clásico dirigido por Robert Wise allá por el año 1979. Recordemos que estamos ubicados en plena época donde los grandes tanques provenientes de Hollywood desembarcan en la cartelera argentina listos para convocar miles de espectadores y así convertirse en grandes éxitos de taquilla. Si tomamos como otros ejemplos recientemente estrenados, apreciamos films como Wolverine, Ángeles y demonios, Una noche en el museo 2, etc. Como bien se sabe, Hollywood no es (y en realidad nunca fue, al menos en los últimos años) sinónimo de buen cine. Hay casos excepcionales que quiebran esta regla (y que son muchos). Star Trek, sin embargo, venía precedida por un entusiasmo general ya que la saga del Enterprise necesitaba una “refrescada” y J.J. Abrahms, el nuevo niño estrella de Hollywood, venía a darle a la alicaída historia un nuevo rumbo. Y es cierto que la necesitaba.
Como sucede habitualmente en estos últimos años, Hollywood recurre al sistema de elegir una historia y darle un nuevo comienzo. Sucedió hace cuatro años con la interesante Batman inicia, hace tres con la fallida Superman regresa, y así podemos seguir con algunos ejemplos más que están lejos de la historia de Kirk y Spock. Hollywood solicita a Abrahms para crear una nueva saga (y de paso eliminarla anterior). Abrahms, quien veía con un curriculum excelente con su serie Lost y su gran Misión imposible 3 parecía ser la persona adecuada para darle un nuevo toque a Viaje a las estrellas como se lo llama por estas tierras a la historia de la tripulación del Enterprise.

Como toda precuela, vamos al comienzo de la historia misma de los personajes empezando por un joven James Kirk, hijo de un tripulante de la Enterprise quien muere salvando centenas de vidas. Claro está que el rebelde Kirk no está en sintonía con la historia de su padre. Éste Kirk se la pasa armando quilombo hasta que decide entrar en la flota estelar y hacerle honor a su apellido. A su vez, Spock, un Vulcano, de padre de esta especie y madre humana lucha por superarse a sí mismo siendo una vez adolescente un prodigio de incalculable inteligencia pero con demasiada frialdad emocional.
Si la primera parte del film es interesante al delinear de manera correcta e inteligente estos dos personajes, el resto de la película se concentra en la aventura de ambos en la famosa nave Enterprise. Abrahms se muestra seguro en la primera mitad del film, con un manejo de la narrativa y situaciones precisas. Sin embargo, una vez llegada la acción, Abrahms mantiene un mismo tono desde el comienzo de esta etapa hasta la finalización del film. Por decirlo de alguna manera, no hay grandes sobresaltos en Star Trek y eso parece ser un paso en falso para un director interesante que en su anterior película lograba todo lo contrario. Misión imposible 3 crecía a pasos agigantados cada vez que la historia avanzaba. En Star Trek, la acción es casi inofensiva, poco atrapante, con grandes despliegues audiovisuales pero sin ningún espacio para que esta sea completamente satisfactoria. O sea, a lo largo de la película hay pocos momentos de acción y estos son casi nulos.

Si el objetivo de Abrahms era concentrarse en la personalidad de sus criaturas no habría problemas. Es más, sería interesante una película proveniente de grandes estudios con grandes presupuestos con una proyección masiva se centralizara en sus personajes. Sin embargo, esto sucede en pocos momentos del film. La primera parte, la presentación de Kirk y Spock (y dejemos de contar porque ningún otro personaje es tocado para su perfeccionamiento emocional) es lograda, si, pero esto no se proyecta hacia el resto del film. El resto del film es frío como el personaje de Spock. Algunos otros personajes están delineados de manera mediocre (como el personaje femenino, realmente vacío de cualquier interpretación) y hasta simplona.

La presentación en sociedad de Star Trek ya es un hecho. Ahora Abrahms y sus guionistas deben corregir los errores de esta primera parte. Si una película de aventuras es una película de aventuras debería hacer saltar a los espectadores de su butaca. La versión de Abrahms en ese sentido no mueve un solo pelo. Es cierto que el productor de
Cloverfield rechaza ciertas situaciones y lugares comunes (como el posible triangulo amoroso entre Spock-Uhura-Kirk) pero cae en una puesta en escena fría, una poco desarrollada historia y una aventura de la que, pocas veces visto esto, uno desea abandonar.




STAR TREK (Estados Unidos, 2009)
Dirección: J.J. Abrahms.
Interpretes: Chris Pine, Zachary Quinto, Leonard Nimoy, Eric Bana, Zoe Saldana, Winona Ryder y Simon Pegg.
Guión: Roberto Orci y Alex Kurtzman.
Producción: J.J. Abrahms y Damon Lindelof.
Fotografía: Daniel Mindel.
Montaje: Maryann Brandon y Mary Jo Markin.
Música: Michael Giacchino.
Calificación:
5


sábado 11 de abril de 2009

Aquiles y la tortuga

Takeshi Kitano, el director de Flores de fuego, se introduce en las Paradojas de Zenón para explicar el porqué de su nuevo film. Una de las paradojas más famosas es la que tiene lugar en la carrera entre Aquiles y una tortuga. Si la tortuga comienza la carrera con una ventaja otorgada por el mismo Aquiles, quien conciente de sus habilidades, sabe que va a alcanzar inevitablemente a su competidor. Cuando comienza la carrera Aquiles se ubica rápidamente en el lugar donde estaba la tortuga pero esta ya no se encuentra allí ya que ha avanzado. Aquiles vuelve a correr para alcanzarla pero esta nuevamente ha seguido el camino y ya no se encuentra más en el lugar donde estaba anteriormente. De esta manera Aquiles nunca podrá alcanzar a su competidor.

Kitano utiliza de esta manera la popular paradoja para retratar la historia de un artista sin talento pero con mucho amor por el arte a lo largo de toda su vida. Kitano opta la narración más clásica y, de forma lineal, plasma la vida de este personaje desde su niñez hasta el momento de mayor madurez.

Se establece entre el artista y la época en que habita una conexión con el momento artístico de cada tiempo. De niño, Machisu retrata en el lienzo los diferentes objetos que están presentes en su vida diaria, desde animales hasta colectivos. Una vez adolescente, su estilo no mejora y con la ayuda de las clases en una Escuela de arte empieza a copiar a diferentes artistas. Sin tener una identidad propia en su diseño (el personaje copia a Miró, Warhol, Pollock e incluso a Basquiat), llega la madurez en la que va a luchar para conseguir la aceptación.

Aquiles y la tortuga es un film sobre y el arte y los artistas. La concepción del arte por parte de Kitano se ajusta a la caracterización de los artistas que desfilan en su película. Vemos como muchos personajes pasan sus horas logrando obras con distintos propósitos y con diversas miradas sobre el papel del arte. En la sociedad, en el mundo artístico y por último dentro del mismo artista. El papel del protagonista en la historia es ejemplar en ese sentido: Machisu es apoyado por sus propios deseos de avanzar como pintor y luego es apoyado por su esposa. No le importa si su hija su avergüenza de sus extravagantes métodos como tampoco si tiene que estar casi muerto para pintar algo interesante. Machisu es un ser perseverante pero inútil a lo largo del film. No es el primer caso de un personaje sin talento pero que demuestra ser un enamorado del arte. Ed Wood es similar en ese sentido, pero esa es otra historia. La verdad, o la realidad, es algo que Kitano expone también en relación con el artista. El realizador japonés parece decir que el artista debe afrontar lo real y ver como sus sueños a veces no son cumplidos.

Ahí es donde la fabula de Aquiles y su tortuga cobra mayor protagonismo. Machisu está persiguiendo algo que parece ser inalcanzable y que hasta el final va a terminar atormentándolo. El éxito proveniente del arte según Kitano es algo que está siempre adelantado y que el artista puede o no alcanzar. El éxito es relativo ya que, como muchos personajes expuestos en el film, el propósito de este objetivo tiene diferentes variables.

Si en la primera parte del film Kitano opta por una narración clásica que se apoya en una gran fotografía y momentos de humor bien utilizados, en la segunda parte estas virtudes son llevadas al extremo. Los intentos de Machisu por lograr una gran obra de arte son lisa y llanamente bizarros. Enumerar y describir los momentos sería arruinar la sorpresa a quien no ha visto todavía el film. Es también en su segunda mitad donde los personajes son todavía más queribles. La mirada de Machisu interpretada por Kitano es absolutamente tierna y, de alguna manera, seductora. La conexión entre espectador y personaje, como en toda buena película, es constante y se vuelve más intensa. Al igual que el film, que va adquiriendo un tono más oscuro pero por momentos divertido.

Divertida y profunda, por momentos seria y por otros disparatada. En Aquiles y la tortuga abundan seres extraños y situaciones bizarras: desde niños deteniendo trenes para dibujar hasta personas con baldes de pintura chocando contra lienzos. La hermosa locura de Kitano choca de frente a los espectadores. A pesar de haber un nivel de demencia exagerado (que se encuentra lejos de ser un defecto propio del film) Aquiles y la tortuga es una película sutil y poética.

Ser exitoso no tiene nada que ver con ser talentoso. Eso dice en un momento un personaje en el film y s lo que Kitano nos pretende decir del arte y el mundo artístico actual. Kitano deja en nosotros mismos la interpretación de esto. Kitano mencionó que está película es sobre “el cruel mundo del arte” y que “el arte y los artistas están sobrevalorados”. Machisu se encuentra entonces frente a un monstruo enorme que es el universo artístico .En un mundo donde el éxito abunda pero en talento escasea, el Machisu de Kitano corre detrás del éxito aunque también podría interpretarse que el protagonista esté persiguiendo nada más ni nada menos que su identidad artística y talento.



martes 7 de abril de 2009

El niño pez


Tras el éxito obtenido con su opera prima detrás de cámara, Lucía Puenzo adapta para la pantalla grande su propia novela El niño pez. Publicada en 2004, es la historia de la relación entre dos mujeres. Una de ellas es Lala, una joven de clase alta (la ascendente Inés Efrón) que mantiene un secreto romance con la Guayi (una excelente Emme), una chica paraguaya que trabaja como mucama en su casa.

Dentro de la trama, que se concentra en la relación entre ambas jóvenes, también hay varias subtramas que completan el universo que es El niño pez. Un asesinato será el detonador del drama y el conflicto entre los personajes. Sin embargo, Puenzo decide incluir en su propia obra varios elementos relacionados con algunos secretos puntuales que chocan directamente con las protagonistas, diversos personajes y una fabula sobre un ser fantástico (el mismo que da el nombre al film).

Puenzo trabaja esta historia de amor sin problemas con respecto a la narración y en eso se determina un gran paso como directora con respecto a XXY. Sin embargo, El niño pez no es una película perfecta (y está lejos de serla) ya que la cantidad de tramas y subtramas y temas que el film aborda termina por transformar al film en un trabajo excesivo. El incesto, el sacrificio, las relaciones entre padres e hijos, entre hombres y mujeres, la familia, e incluso la fabula de El niño pez terminan por ser abrumadores para un film. No leí el libro del cual proviene esta adaptación, pero me imagino que el trabajo de Puenzo debe ser mucho más satisfactorio en las paginas de su novela.

Sin embargo, El niño pez contiene algunos elementos a favor como su producción y profesionalismo. Lo mismo puede mencionarse de sus actuaciones. Inés Efrón sigue sumando puntos para convertirse en una gran actriz en un futuro. No digo que no sea un buen exponente te la nueva generación de artistas nacionales, pero en un futuro próximo, la actriz de Amorosa soledad va a ser considerada una actriz con mucho valor en el cine o en la televisión. La revelación a nivel actoral, más allá del trabajo de Efrón, la brinda Emme (o Mariela Vitale). Ésta chica, proveniente de la música R&B (¿alguién se acuerda de sus video clips?) ofrece un trabajo sutil por momentos y en otros explosivo. Se puede vislumbrar a una actriz que también tiene un futuro marcado en la actuación.

El niño pez no es un desastre pero tampoco es una gran película. Al igual que sucedía en XXY, el film se queda a mitad de camino. Los temas importantes abundan, (al igual que los géneros que se cruzan –suspenso, romance, road movie -) y quitan la tensión de la trama. En algún punto del film ya no interesa demasiado lo que ocurre. Eso último es mi opinión, teniendo en cuenta lo que sentí mientras transcurrían los minutos.

jueves 2 de abril de 2009

Aquel querido mes de agosto

La nueva película del joven director portugués Miguel Gomes es la nueva sensación de los festivales de todo el mundo. Será por su frescura, originalidad, su espíritu lúdico, o por muchas cosas más. Lo cierto es que luego de su paso por todas partes del mundo, Gomes exhibe su maravillosa película en la nueva edición del BAFICI. Luego de ganar premios en San Pablo, Las Palmas, y en el prestigioso festival de Viena, Gomes participa con su film en la competencia internacional de la nueva edición del Festival porteño.

Explicar o intentar dar un resumen de Aquel querido mes de agosto es una tarea algo difícil de plasmar en una redacción. Se puede por lo tanto promover una idea acerca de la originalidad de esta película y como se plasma en pantalla lo que Gomes pretende en su último film.

Primero en principal, el objetivo principal de Aquel querido mes… fue hacer un documental acerca de la gente de distintos lugares de Portugal, sus costumbres y la música típica de las diferentes regiones. La idea fue cambiando a lo largo de la formación del film. En una de las primeras escenas de este proyecto de Gomes se ve como su productor le reprocha a su director (el mismísimo Gomes) que la película no está avanzando correctamente y que se necesitan actores para conseguir financiación al proyecto. Gomes responde: “no necesito actores, necesito gente”. La búsqueda de esta gente es la que emprende Gomes en una buena parte del film. La entrevista a personajes típicos de diferentes lugares y la observación de la música popular en la población se combinan para crear una primera parte interesante y por momentos muy simpática. Luego la película da un giro increíble. La transformación de este documental en una ficción cuando menos se lo espera. Un triangulo amoroso con ecos a romances del verano clásicos de cualquier región son filmados, de esta manera, de forma “ficcional”.

La extrema originalidad del film es capaz el “gancho” principal del cine propuesto por Aquel querido mes de agosto. La mezcla entre el documental y ficción es algo que se ha probado varias veces en el cine con resultados dispares. Gomes no mezcla estos dos aspectos. Él se encarga de borrar la gran línea que existe entre ambos estados creando algo único al sumarse él, equipo técnico y película en sí al juego. Porque de eso se trata todo. Es un juego divertidísimo, que aceptamos jugar. Aprendemos las reglas y nos dejamos guiar por la mano maestra del realizador portugués.

La gente que actúa en el film es consciente de este juego y se deja llevar por él. Un ejemplo de la poca distinción entre realidad y ficción ocurre en un momento determinado en que la protagonista llora la huída de su amor para luego reír avergonzada.

Más allá de la posición en que se ubica, Aquel querido mes de agosto es un film divertido, estimulante, emocionante que pasa por todos estos estados sin ningún tipo de reparo. Comedia, drama, romance y musical. Todo combinado con la maestría de Gomes. La realidad y la ficción nunca gozaron de esta libertad de géneros que es el premiado proyecto del director.

Como si todo esto fuese poco, Aquel querido mes de agosto es también autorreferencial a su director y el equipo que lo acompaña. Esto le sirve a Gomes para crear una pequeña crítica hacia el cine comercial actual y las grandes empresas de producción.

Aquel querido mes de agosto sea posiblemente LA película del 11º BAFICI. Es un film interesante por donde se lo mire, divertido, innovador, que permite replantear los términos de ficción y realidad en el cine para que estos se puedan combinar como lo hace Gomes en su hermosa película. Aquel querido mes de agosto nace junto con el espectador para no terminar nunca.

viernes 27 de marzo de 2009

BAFICI + Un Conte de Noël


Desde el día de hoy voy a hacer un pequeño analisis de las películas que pueda ver en el BAFICI de este año. Por motivos como la facultad, el dinero, y demás... no voy a poder ver la cantidad de películas que quisiera. Pero que al menos vea más de cinco películas me deja feliz. Si, son más de 400 films y yo veo cinco... no somos nada...


UN CONTE DE NOËL (Arnaud Desplechin)

Un conte de Noël es el octavo film del genial director francés Arnaud Desplechin. Protagonizada por la gran Catherine Denueve, Mathieu Amalric, Emmanuele Devos, Jean Paul Rousillon, Un conte de Noël es la historia de una familia problemática donde abundan los problemas entre todos los integrantes (casualmente su apellido es Vuillard, el mismo de los personajes de Reyes y reina). Diferencias entre hermanos, padres e hijos, maridos y mujeres, etc. Son el centro de la atención del nuevo film del director de Esther Kahn. Como es habitué en la filmografía de Desplechin, la duración es excesiva. Y en este caso se advierte como los minutos se van alargando más y más a medida que la película va avanzando. A pesar de tener un elenco formidable y que algunos conflictos son muy atrapantes para el espectador, el film termina por resultar abrumador entre tantos personajes y tramas y subtramas. La primera mitad es un ejemplo de la capacidad de Desplechin para presentar personajes y como estos interactúan de manera natural, pero luego, una vez que la película sigue avanzando todo se va haciendo más lento, más pesado, más agotador. La espectacular Reyes y reina es una película más redonda, más consistente, mejor realizada. Es cierto que Desplechin es un excelente director pero esta vez parece dejarse llevar más por la exponer todos los conflictos posibles restándole importancia al resultado final luego de los 150 minutos que dura su película.