Páginas vistas en total

martes, 25 de marzo de 2008

Le Scaphandre Et Le Papillon

El director Julian Schnabel realizó según la base de datos de la Imdb.com, tres películas en once años de carrera. En 1996 comenzó a recorrer su corto pero imponente camino con el film Basquiat, retrato del celebre artista Jean-Michel Basquiat (interpretado por el gran Jeffrey Wright). Años más tarde repite el mismo género con Antes que anochezca, la terrible biografía de Arnaldo Arenas, importante escritor cubano que es perseguido por el gobierno de Fidel Castro en los años posteriores a la revolución. Por este papel, su protagonista, el español Javier Bardem fue nominado años atrás al premio de Mejor Actor en los premios Oscar. Siete años más tarde, Schnabel presenta su más impactante y conmovedora historia titulada La escafandra y la mariposa.

Schnabel relata la historia de Jean Dominique Bauby, editor de la revista Elle de Francia que luego de sufrir un paro cardiaco va a pasar a una clínica de rehabilitación para discapacitados motrices. El síndrome detectado por los médicos se da a conocer como el síndrome Locked in. Según los especialistas, este es un fenómeno muy inusual pero posible en cualquier tipo de persona. El cuerpo de Jean Dominique quedará paralizado y solo se podrá comunicar mediante su ojo izquierdo, extremidad que no fue afectada. El protagonista se verá encerrado en si mismo y sin esperanzas de volver a salir. Unas de las principales virtudes del film es la maestría de Schnabel para retratar el dolor sentido por el propio Jean Dominique, que desde la primera escena se encuentra postrado en su habitación. La cámara se sitúa en el ojo izquierdo del protagonista para que el espectador pueda sentir en carne propia lo que Bauby siente. Casi un 70% está retratado mediante este punto de vista nada objetable, que nunca parece repetitivo y hasta es algo muy original (el lente llenándose de lagrimas es espectacular). Esta película, acerca del amor, la esperanza, la fe y al fin y al cabo sobre supervivencia, consigue sus puntos más altos por diferenciarse de films similares como Mar Adentro de Alejandro Amenabar o Las invasiones bárbaras de Dennis Arcand, que a base de golpes bajos lograba el cometido de emocionar. En La escafandra y la mariposa, todo reposa en emociones verdaderas, sutiles que logran conmover sin necesidad de subrayados o como mencionaba golpes bajos innecesarios. El protagonista se encontrará a si mismo como un buscador del propio cuerpo, un buscador de la libertad. Y esta tan ansiada libertad se encuentra en su propia imaginación. La escafandra sirve como una metáfora de la prisión del cuerpo como la mariposa la libertad del mismo. De todas maneras, la película de Schnabel funciona por la calidad de su calidad técnica y sus actuaciones. Primero en principal, la hermosa fotografía de Janusz Kaminski (habitual colaborador de Steven Spielberg y ganador de dos Oscar) que logra capturar cada momento de manera única. Una playa nunca se vio de la manera en la que Kaminski la toma. Por otra parte, las actuaciones son uno de los puntos más fuertes del film. Empezando por el genial Mathieu Amalric (dato: el papel era originalmente de Johnny Depp pero tuvo que rechazarlo porque estaba filmando la tercera parte de Piratas del Caribe) que logra impregnar física y emocionalmente en dosis exactas la sensación de encierro y desesperación que la historia necesita. Luego, un elenco secundario de lujo. Empezando por las excelentes Marie-Josée Croze, Emmanuelle Seigner, Anne Consigny como las mujeres que ayudarán a Bauby a salir de su propia escafandra. Por último la leyenda viviente de Max Von Sydow, como el padre de Jean Dominique dando una interpretación muy breve pero poderosa y emocionante. “Yo estoy clavado en este departamento sin poder subir ni bajar por las escaleras, ambos tenemos el síndrome Locked-in de alguna manera” le dirá este personaje a su hijo por teléfono en una de las escenas mas conmovedoras del film. Al final de la película ambos encontrarán su tan ansiada mariposa.

La escafandra y la mariposa resulta una película conmovedora, difícil de desprenderse luego que termina. No solo por ser emocionante, sino por los originales recursos utilizados por el director Julian Schnabel. Recursos que serán estudiados en las escuelas de cine de aquí en adelante. Indudablemente, una de las mejores películas de año.


LA ESCAFANDRA Y LA MARIPIOSA (Francia/Estados Unidos, 2007)

Dirección: Julian Schanabel

Interpretes: Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner, Marie-Josée Croze, Anne Consigny, Patrick Chesnais, Max Von Sydow.

Guión: Ronald Harwood, basado en el libro La escafandra y la mariposa de Jean Dominique Bauby.

Fotografía: Janusz Kaminski

Música: Paul Cantelon

Calificación: 9

2 comentarios:

Lochis dijo...

Lu, bienvenido a la bloggosfera.

Pasala lindo.

Besos!!

Anónimo dijo...

¡Muy buen blog!, aunque por supuesto no vi la película, al menos todavía.
En fin, me gustaría opinar sobre un tema que tocaste en la crítica de arriba, y es esto de la capacidad que tienen las películas para situarnos en la piel del protagonista.
Creo que es un tema para debate, no se si alguien más tiene interés en opinar sobre esto, pero en fin.
La cuestión es que hace poco leí una artículo de Tom Wolfe publicado en su último libro de ensayos periodísticos, "Hooking Up", en el que pone en tela de juicio, aunque de manera breve, la presunta superioridad de las novelas frente a las películas, a la hora de transmitir los pensamientos y las emociones de los personajes. Principalmente no estoy del todo de acuerdo con esta postura; he visto buenas películas que cumplen con la antedicha función sin recurrir al recurso de la voz en off o de los subtítulos explicativos (ambos citados por Wolfe en su libro). Un buen ejemplo es la peli "Man Bites Dog" (su título original es "C'est arrivé près de chez vous").
Como dije, no se si alguien va a opinar sobre esto, pero en todo caso lo charlamos algún día.
De nuevo, muy buen blog (me encanta porque promueve el pensamiento crítico y autónomo y blablabla). Bueno, hablamos por estos días, un abrazo.
¡Ah! Tenemos que hacer la fiesta Hicks, algún día... con birra y esas cosas.

Pablo G.