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domingo, 18 de mayo de 2008

My Winnipeg

El director Guy Maddin es uno de los directores más interesantes a la hora de utilizar el surrealismo en el séptimo arte. Algunos lo consideran el David Lynch canadiense, pero Maddin tiene una identidad propia que se aleja de un director como lo es el realizador de Terciopelo azul. Mediante argumentos completamente alejados de cualquier lógica, utilización de imágenes de archivos, situaciones bizarras y personajes que no se quedan atrás, el cine de Guy Maddin es una experiencia distinta a cualquier otra cosa. Un viaje alucinante y enteramente entretenido. My Winnipeg es su última película y fue presentada en el BAFICI. Mucha gente, afortunadamente, tuvo oportunidad de adentrarse al mundo del cineasta canadiense.

“Winnipeg, Winnipeg, Winnipeg” son las primeras palabras que dan comienzo a este extraño testimonio de la infancia y adolescencia de Maddin en su pueblo natal, justamente llamado Winnipeg, ubicado geográficamente en Manitoba, estado de Canadá. El film no es un simple documental sobre la vida temprana del director de Brand upon the brain! sino una radiografía surrealista sobre su lugar de origen. Un sitio que Maddin ama y odia. Esto le trajo muchas criticas, ya que muchos no vieron el propósito de hacer un film sobre algo que uno detesta. Pero vamos por partes.

Winnipeg es un pueblo frío, triste, con una historia plagada de corrupción, desencanto, donde no abundan las esperanzas ni las buenas acciones. Según Maddin, todos los habitantes están siempre durmiendo, esperando la pronta salida del pueblo. Eso es lo que pretende el propio director (interpretado en algunas partes por Darcy Fehr): olvidarse completamente de su pueblo y su familia para seguir adelante, a algún lugar sin las características de su ciudad. La historia de Winnipeg está compuesta de hechos marcados por la corrupción y la injusticia. Pero más allá de cualquier historia sobre asesinatos o verdades ocultas, Maddin expone las tristezas que el pueblo de Winnipeg tuvo que sufrir: el derrumbamiento del estadio de hockey de la ciudad, la corrupción de los funcionarios, la caída del árbol perteneciente a la “plaza más pequeña del mundo”, la huelga de los obreros de fines de la década del 10, etc. Todos estos hechos son los que de alguna manera marcan a Winnipeg y a Maddin, transformándolos en dos seres distintos que se odian mutuamente.

Sin embargo, más allá de ser el pueblo de Winnipeg una carga muy pesada, Maddin tiene que sufrir con lo que será su karma para toda la vida representado por la terrible figura de su madre. Interpretada por Ann Savage (quien no actuaba desde el 1986), la madre de Maddin es un ser repulsivo, duro, manipulador que hará de la vida de Guy y sus hermanos, el infierno mismo. Es, capaz, la madre del actual director, una persona influida por el espíritu mismo de la ciudad donde nació y murió. En este detalle está el secreto del amor/odio de Maddin a su pueblo natal y a la persona quien lo trajo a este mundo. Ambos representan lo que el realizador nunca quiso, lo que siempre estuvo rechazando y ahora tiene la oportunidad de revisar, ya lejos de ese lugar pero de todas maneras guardándolo con amor. Winnipeg es al fin y al cabo el lugar donde Guy Maddin creció y lo formó para terminar siendo lo que es. También su madre es parte de esa formación que bien en el fondo el realizador termina agradeciendo.

El director de The heart of the world combina imágenes de archivo, videos caseros, dibujos animados, fotografías, palabras adheridas en un fondo negro y actuaciones que representan vivencias de la familia para crear el mundo de My Winnipeg. Acercando a un film como Tarnation, en el cual Jonathan Caoutte utilizaba diversos métodos para retratar su terrible vida, Maddin le suma las mencionadas actuaciones y el sello propio del director canadiense: la atmósfera onírica que agarra al espectador y lo hipnotiza, haciéndolo pasar un momento infrecuente e inolvidable. Al igual que sucedió con Maddin y su Winnipeg.



MY WINNIPEG (Canadá, 2007)

Dirección: Guy Maddin.

Interpretes: Darcy Fehr, Ann Savage, Amy Stewart, Louis Negin, Brendan Cade, Wesley Cade.

Guión: Guy Maddin y George Toles.

Producción: Guy Maddin, Phyllis Laing, Jody Shapiro.

Fotografía: Jody Shapiro.

Montaje: John Gurdebeke.

Calificación: 9

1 comentario:

Fernando Terreno dijo...

Recién venimos de verla y encontramos muy acertada tu crítica. Es muy hermosa y dulce para ver. Me gustaría, sin compromiso y si podés, que pongas las cosas y pelis que están homenajeadas o tocadas de paso en My Winnipeg (recordamos al cine mudo, al cine soviético, al gran dictador, a Sal Mineo (o Montgomery Clift), a...
Incluso nos quedamos con las ganas de ubicar al personaje de la chica que viene a arreglar todo hacia el final, ¿sería una referencia a Mme. Trudeau?
La escena de los caballos congelados y las parejas sacándose fotos, también nos parece haberla visto o referir a algo conocido...

Crisis en 1919, 1929, 1942, y la quiebra de Eaton (parece la quiebra del Banco BID acá) tienen todas una gran similitud con nuestra Argentina!

Saludos