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miércoles, 28 de enero de 2009

El sustituto


En vísperas de los Oscar llegan a la Argentina, como es costumbre, los films que formarán parte de las nominaciones en la próxima entrega de los premios más prestigiosos del cine (lo que no es siempre sinónimo de calidad, en lo que películas respecta). Desde hace un tiempo, los votantes de la Academia se inclinan por elegir proyectos más cercanos a los dramas históricos, grandilocuentes, pretenciosos dejando de lado a esos films hechos con corazón y amor al cine mismo. Desde hace un tiempo vengo sermoneando sobre el cine actual y lo que me parecen las películas nominadas al Oscar (que en mi puntaje no bajan del 4) como por ejemplo: Babel, Crash, Una mente brillante, entre otras. Esta tendencia del cine de la actualidad está relacionada con El sustituto de Clint Eastwood que reúne los peores vicios del estilo hollywoodense a la hora de crear películas.

El sustituto es uno de los dos trabajos que Clint Eastwood realizó en 2008. Gran Torino se estrena en Argentina a principios de marzo. Changeling es una historia real que transcurre en Los Angeles a finales de la década del 20. Christine Collins (Angelina Jolie) es una madre soltera con un hijo. Un día, este desaparece. Luego de varios días, la policía le informa que han recuperado al niño. Christine se da cuenta de que el joven recuperado no es su hijo. A partir de ese momento, la madre empieza una lucha contra la policía corrupta de Los Angeles para encontrar la verdad en el misterio de la desaparición del niño.

El hecho de que El sustituto sea una historia real hace pensar que se puede hacer un buen film ya que tiene los electos dramáticos necesarios para conmover al publico y a los votantes de los premios Oscar. El gran problema de la película de Eastwood es que su guión no funciona desde el comienzo. Cada paso que da es en falso. La historia no cuenta con elementos originales como para que sea interesante y a medida que el relato avanza, la película va acumulando estereotipos y clichés dignos de las mini series del canal Hallmark.

Para el guionista J. Michael Straczynski (escritor de series como Babylon 5) estos lugares comunes parecen no tener límite. Muchas desapariciones, asesinatos, un neuropsiquiátrico, varios policías corruptos, juicios… y sigue así. Eastwood tampoco sabe como manejar la película. A pesar de ser un gran narrador, el realizador de Los imperdonables se pierde en la historia como si no supiese que hacer con su material. En realidad, Eastwood no está presente en El sustituto. Es decir, no se siente como una película hecha por el. Se aproxima más, como se dice últimamente, a una película por encargo que a un proyecto propio (como supongo que será Gran Torino). El único tema que está relacionado con el resto de su filmografía es la conexión que siempre existe entre Eastwood y el pasado.

Eastwood no dirige bien. En El sustituto, decide llevarse por el exceso de golpes bajos, escenas efectistas (como la vergonzosa escena del electroshock) y momentos edulcorados (la relación de Collins con una prostituta). En definitiva, el film no es sutil y tampoco tiene un objetivo claro. La denuncia a la policía corrupta funciona de a ratos, ya que el trazo grueso se presenta en la mayor parte de la historia.

Si la película funciona es gracias a dos aspectos. Primero Angelina Jolie y segundo, la puesta en escena. La actriz cumple con su mejor actuación (a pesar de ya haber ganado un Oscar) y carga con la densidad de la película. El merito de Eastwood es aprovechar la belleza de la Jolie para que ilumine cada escena con sus atributos físicos.

Sin embargo, esto no alcanza. El sustituto está plagada de errores básicos en su guión y dirección. Los golpes bajos y efectismos son innumerables y las temáticas a analizar se mezclan creando una película amorfa, mal hecha, con el objetivo de hacer emocionar de la peor manera posible. El morbo a la orden del día. El peor Eastwood. El que disfruta apuntar con el dedo lo que está bien y mal, el que disfruta que el espectador sufra en las innecesarias vueltas de tuercas, el que muestra un ahorcamiento sin sutilezas. El que se vendió al peor cine hollywoodense.


EL SUSTITUTO (Estados Unidos, 2008)
Dirección: Clint Eastwood.
Interpretes: Angelina Jolie, John Malkovich, Jeffrey Donovan, Jason Butler Harner, Colm Feore y Amy Ryan.
Guión: J. Michael Straczynski.
Producción: Clint Eastwood, Brian Grazer, Ron Howard.
Fotografía: Tom Stern.
Montaje: Joel Cox y Gary D. Roach.
Música: Clint Eastwood.
Calificación: 4


sábado, 24 de enero de 2009

Las horas del verano


Todo comenzó cuando el Museo de Orsay encargo a varios directores (Olivier Assayas, Hou Hsiao-hsien, Jim Jarmush) que realicen cortometrajes para celebrar los veinte años de la institución. Por diferentes motivos este proyecto no prosperó. Lo que si tuvo resultado fueron los largometrajes Le voyage du ballon rouge de Hou Hsiao-Hsien y Las horas del verano del francés Olivier Assayas, ambos financiados por el museo.

Las horas del verano comienza con una celebración en una casona en las afueras de París. La madre de tres hijos (dos hombres y una mujer – interpretados por Charles Berling, Jérémie Renier y Juliette Binoche) festeja su cumpleaños número 75 en medio de una alegría un tanto falsa. La anciana, deprimida, sabe que sus días están contados y solo piensa en la organización y destino de su casa y valiosos objetos una vez que ya no esté en este mundo.

El director Olivier Assayas divide el film en tres grandes segmentos: la mencionada reunión donde se establecen los personajes (la madre, su sirvienta, los hijos con sus parejas, nietos, etc.) de manera excepcional. Con pocos trazos, Assayas logra que el espectador comprenda como es realmente cada uno de los integrantes de la familia. La segunda parte del film se centra en la muerte de la madre y el destino de su propiedad y los objetos que ocupan lugar en la casa. Sin embargo, en este punto, el realizador de Clean va más allá que el clásico drama familiar para presentar su opinión al respecto de que sucede con el pasado y como el presente devora los recuerdos de una familia. Algo similar ocurre en la excelente
Reyes y reina de Arnaud Desplechin, quien exhibe una gran historia de errores cometidos en el pasado y la culpa que aún flota en el presente. La tercera parte del film es la proyección de estos acontecimientos en las nuevas generaciones.

Las horas del verano no solo es una película sobre la familia. Uno de los temas principales del film está relacionado con el arte. Los elementos que se encuentran alojados en la casa contienen un gran valor que pueden ser vendidos a un alto precio en los museos de París o Nueva York. La tercera parte de la historia, la proyección generacional, está más relacionada con esta temática. Assayas demuestra como el pasado se vende al presente dejando solamente un futuro vacío para las otras generaciones. Sin embargo, el director no apunta con el dedo a los jóvenes de hoy, sino que sutilmente presenta sus problemas como consecuencia de los hechos cometidos por los adultos.

Assayas aprovecha cada una de sus escenas para armar el conflicto en cada una de sus partes. Desde la primera reunión, donde el regalo de un teléfono de ultima generación desconcierta a la madre de la familia, descubriendo el alejamiento de este personaje sobre el presente hasta la última gran escena, que tiene lugar en la misma casona pero con otras personas en ella, el director deja entrever los conflictos que hacen a la historia.

El ultimo film del director de Irma Vep es una historia acerca de la familia, la Historia, el pasado y el presente, el futuro inmediato, las generaciones, las obras de arte, los contrastes entre los integrantes de la familia, el poder de la globalización en el mundo, etc. Hay muchos elementos más que pueden ser analizados por separado luego de ver una película como esta. Assayas se encarga de no maximizar cada uno de estas temas dotándolos de la sutileza que se merece. El ultimo plano del film, bellamente fotografiado (obra del gran Eric Gautier), es una de las claves que proporciona el realizador para entender por completo el significado de la película.

En definitiva, estamos ante un hermoso film, estéticamente bello, con múltiples e interesantes temas para analizar y que cada persona lo hará a su manera, marcando el contraste como lo hacen los tres hijos. A Assayas no le interesan las vueltas de tuerca ni los grandes secretos, solamente se encarga de contar una historia sobre el pasado, presente y futuro de una familia y que cada uno saque sus propias conclusiones.




LAS HORAS DEL VERANO (Francia, 2008)
Dirección: Olivier Assayas.
Interpretes: Charles Berling, Jérémie Renier, Juliette Binoche, Edith Scob, Dominique Reymond, Valérie Bonneton.
Guión: Olivier Assayas.
Producción: Charles Gillibert, Marin Karmitz, Nathanael Karmitz.
Fotografía: Eric Gautier.
Montaje: Luc Barnier.
Música: Armand Amar.
Calificación:
8



lunes, 12 de enero de 2009

Peligro en la intimidad


El director americano William Friedkin es capaz uno de esos casos raros que están ocultos en la historia del cine. Capaz uno de los realizadores más importantes de la primera etapa de la década del 70, el director proveniente de Chicago se encargó de estar detrás de las cámaras de dos films tan importantes como lo son Contacto en Francia y El exorcista (en los años 1970 y 1972, respectivamente). Dos películas que, sin lugar a dudas, abrieron un nuevo camino en el genero de la acción y el terror. Contacto en Francia, capaz uno de los mejores policiales de la historia, le permitió al señor Friedkin alzarse con un premio Oscar como Mejor Director ganándoles en el rubro a dos pesos pesados de ese año, quienes eran ni más ni menos Stanley Kubrick y el joven Peter Bogdanovich (por sus trabajos en La naranja mecánica y La última película respectivamente). Dos años más tarde, Friedkin se encargaría de trasladar a la pantalla grande El exorcista, la exitosa novela de William Peter Blatty. El resultado fue una absoluta obra maestra que quedó en la historia por sus impactantes escenas y su interesante opinión sobre la lucha del bien y del mal. Luego de estas dos gemas del cine, la carrera de William Friedkin cayó notablemente. De vez en cuando alguna película sobresalía pero nunca pudo recuperar la tan rica carrera que se avecinaba luego del estreno de El exorcista. Luego de dirigir algunos títulos mediocres (y otros interesantes como Vivir y morir en Los Angeles o la versión de El salario del miedo) Friedkin rodó en el 2006 uno de sus títulos más interesantes de su filmografía. Presentada en el Festival de Cannes en ese mismo año, Bug, su ultimo proyecto hasta la fecha su alzó con el premio FIPRESCI (premio de la critica) en la Quincena de los realizadores del tan importante festival. 

Bug relata la historia de Agnes (la mejor actuación de Ashley Judd en su carerra), una madre desvastada por la desaparición de su hijo. Agnes vive en un motel en medio del desierto norteamericano, completamente abandonada, infeliz, solitaria. Un día, una amiga (o novia) le presenta a Peter Evans, un misterioso y tímido hombre con el cual Agnes empezará a relacionarse. Pero los problemas se presentan cuando Peter comience a demostrar una terrible obsesión por los bichos que según el están en todo el cuarto donde se aloja Agnes. El secreto de Peter (que no revelaré para no arruinarles la sorpresa) hará que Agnes en su búsqueda de salir de sus propios problemas, se integre en la obsesión de su nueva relación.

No solo se trata de bichos, Bug es un complejo estudio sobre el ser humano, sus miedos, obsesiones, y la necesidad del amor entre las personas. Agnes buscará en Peter sus días felices que fueron extirpados luego de la desaparición de su hijo y Peter encontrará en ella el refugio perfecto para depositar su paranoia. Rodada con un presupuesto mínimo, la cámara de Friedkin no se despega casi nunca del lugar de los hechos y de sus protagonistas. Al igual que en El exorcista, el director de Contacto en Francia crea por una parte una puesta en escena sencillamente aterradora que hace recordar a su obra maestra de 1972 en la forma en que es creada la atmosfera partiendo de un lugar tan minúsculo como lo es el cuarto del motel en Bug o como era la habitación de Regan en la mencionada El exorcista. No exagero si digo que el talento de Friedkin sigue intacto luego de estos años. Y esto se ve en muchas de las escenas del film. El vuelo del helicóptero, la escena de la cama, la extirpación de muela de uno de los personajes, y los últimos tramos de la película son simplemente extraordinarios.
Si Bug genera el grado de credibilidad que posee, aparte de la excelente dirección de Friedkin, es por sus actuaciones. Ashley Judd, como escribí anteriormente, realiza la mejor actuación de su carrera y es acompañada con solvencia por un increíblemente aterrador Michael Shannon.

A pesar de no ser perfecta (tarda un poco en empezar con el conflicto), Bug es un interesante análisis del ser humano, el amor, la paranoia y la locura del hombre frente a sus propios miedos. Y es, finalmente, el retorno de un director que esperemos vuelva a hacer proyectos tan increíbles como en la década del 70 y porque no, como al fin y al cabo, Bug.



BUG (Estados Unidos, 2006)
Dirección: William Friedkin.
Interpretes: Ashley Judd, Michael Shannon, Lynn Collins y Harry Connick Jr.
Guión: Tracy Letts basado en su obra homónima.
Producción: Micahel Burns, Malcolm Petal y Kimberley C. Anderson.
Fotografía: Michael Grady.
Montaje: Darrin Navarro.
Música: Brian Tyler.
Calificación: 7