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domingo, 8 de febrero de 2009

El curioso caso de Benjamin Button


Una de las películas nominadas en los próximos premios Oscar a llevarse el galardón de Mejor película del año es El curioso caso de Benjamin Button. No la tendrá fácil ya que Slumdog Millionaire del inglés Danny Boyle, según los especialistas, es la gran candidata a llevarse el prestigioso premio. Pero eso es otra historia. Benjamin Button, séptimo largometraje de David Fincher, es la historia de un hombre que nace viejo y a lo largo de los años va rejuveneciéndose. Al poseer un reloj biológico distinto a los demás, el protagonista va decreciendo físicamente pero aumentando en otras condiciones, como las actitudes clásicas de un niño como los caprichos, el hecho de ser curioso o el momento en que se enamora de una joven.

Benjamin Button es un cuento de F. Scott Fitzgerald. Eric Roth, conocido por su guión de Forest Gump, es el encargado de traspasar el mencionado cuento a la pantalla grande. Sin embargo, Roth tiene en su haber interesantes trabajos como El informante, Alí y Munich (las primeras de Michael Mann, la segunda de Steven Spielberg). En El curioso caso… Roth comete los mismos excesos que tenía la Forest Gump. A pesar de contar con una historia más rica en temáticas (el destino, la vida y la muerte, el amor) sucede que el film de Fincher parece ser un calco, por momentos, de la película de Robert Zemeckis.

David Fincher logra crear una puesta en escena interesante y muy lograda, apoyándose en el maquillaje y la fotografía. Sin embargo, este espectáculo de grandes proporciones no logra hacer avanzar el film. La primera media hora, que está utilizada para conocer al protagonista y su increíble fenómeno, está contada con fluidez por parte de Fincher ya que se apoya en la ligereza y por muchos momentos la comedia logrando que el espectador se sienta parte de la historia. El problema comienza cuando el film despega por completo. Button empieza a conocer gente (parte fundamental de la adolescencia) y se embarca en distintas aventuras que lo llevan a trabajar en un barco carguero, estar en la guerra, conocer al amor, etc. Al ser un film de una duración muy excesiva, varios pasajes del film se sienten muy densos, hasta artificiales. Es decir, parecería que el guión no avanza por completo, sino que se detiene en aspectos innecesarios, como las largas secuencias entre Button y el personaje de Tilda Swinton (demostrando una vez más que es una gran actriz). Luego, Benjamin va a la guerra (si, como Gump), ve morir a conocidos (si, también como en Gump) y encuentra al amor de su vida a la que perderá nuevamente (estamos pensando en lo mismo).

A medida que el film transcurre, la historia se siente densa y repetitiva. En especial cuando Button ve que va quedándose solo en el mundo. Justamente, esta actitud pasiva es constante en el protagonista. Nunca se hace mención al curioso caso del personaje. Hay frases hechas sobre la vida y “el aprovechar el momento” pero nunca hechos que demuestren en poder que ejerce esta manifestación sobre la actitud de Button.

El director de Pecados capitales y La habitación del pánico no encuentra la manera de hacer que cada escena no se sienta similar a la anterior. A pesar de contar con varios atractivos (la belleza de Pitt y Blanchett, la puesta en escena correspondiente a cada época, etc.) el film avanza cada vez con menos fuerza. Tampoco ayuda la pomposa voz en off del personaje de Pitt remarcando hechos que ya son bien notorios. Sin lugar a dudas uno de los grandes problemas del cine americano actual es la carencia del “tacto”, de la sobrexplicación, de las historias demagógicas, entre otras fallas. Benjamin Button es un ejemplo claro de esta tendencia americana, como lo es la impresentable El sustituto o la más aún desagradable Slumdog Millionaire. Es más, cuando el film se hace más solemne, más frío es.

El curioso caso… comete capaz el peor pecado de un film: es fría, calculadora, carente de elementos genuinos dramáticos. Es un merito que Fincher cierre la película sin caer en los golpes bajos ni en los excesos. Las últimas escenas están realizadas desde una cierta distancia, indudablemente algo que no tuvo en cuenta Eastwood o Boyle en sus películas. A pesar de esto, El curioso caso… no logra transmitir emoción ni siquiera en la finalización de la historia.

Mucho se ha hablado de la actuación de Brad Pitt. Personalmente le tengo mucho afecto al actor de La gran estafa. A pesar de tener en su filmografías títulos lamentables (Babel, ese bodrio llamado La mexicana, etc.), considero que es un actor interesante que más allá de lo mediático de su persona. Sin embargo, su Benjamin Button es una de sus peores actuaciones. Por momentos llega a un grado tal de inexpresividad que parece un chiste el hecho de que se encuentre nominado al Oscar por su interpretación.

En definitiva, Fincher logra su peor trabajo hasta la fecha. Es una obra impersonal, con un exceso monumental de clichés, situaciones ya vistas, y los peores vicios del cine hollywoodense. Indudablemente una de las grandes decepciones, si tenemos en cuenta que un gran director, un interesante guionista y un actor de la talla de Brad Pitt se encuentran ligados a este proyecto. El curioso caso de Benjamin Button es una oportunidad perdida de hacer una gran película, vapuleada por su duración y su dosis de terrorífica solemnidad.




EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON (Estados Unidos, 2008)
Dirección: David Fincher.
Interpretes: Brad Pitt, Cate Blanchett, Tilda Swinton, Julia Ormond, Tajari P. Henson, Jason Fleming, Elias Koteas.
Guión: Eric Roth.
Producción: Frank Marshall y Katheleen Kennedy.
Fotografía: Claudio Miranda.
Montaje: Kirk Baxter y Angus Wall.
Música: Alexandre Desplat.
Calificación: 3



5 comentarios:

Patetico Hombrecillo dijo...

Comparto bastante de lo que opinas sobre Benjamin Button. La verdad es que es una pelicula sobrevaluada. Aunque no la veo como una mala pelicula, en si me gusto, pero me gusta mas el Fincher que se dedica a los thrillers. Zodiaco me habia encantado y tenia esperanzas con esta. Comparto que la actuacion de Brad Pitt no es de las mejores, pero no creo que sea tanto culpa de él sino por el hecho de que está demasiado escondido detrás del maquillaje, y que etapa más interesante del personaje a nivel actoral es la primera (cuando es anciano/chico/adolescente por asi decirlo). Con Vicky Cristina diferimos mucho, pero entiendo los puntos de vista. Sí terminó una en Nueva York, y ahora empieza a filmar en París. Innagotable.

Saludos!

Michifus dijo...

A mí me encantó!
En breve, comentarios en mi blog.

M

Emilio Arias dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu reseña!! Una cagada de película!! jajaj!

Saludos. Emilio.

PD: Leí la reseña ayer, así q no estoy tan inspirado como para comertar algo más.

Andrés dijo...

Yo también estoy bastante de acuerdo con la reseña, y creo, como decís, que se desperdicio la oportunidad de hacer una gran película, porque la idea original es muy buena.

Lo que más me molestó fue la cantidad de frases aleccionadoras, moralejas con ínfulas de importancia y metáforas literales (la del reloj, por ejemplo). Porque debajo de eso de a ratos hay una buena película, divertida. Pero...

Saludos

mge dijo...

Son inentendibles los elogios a Brad Pitt si comparamos esta películas con otros trabajos suyos en los que supo lucirse.

Una lástima lo de esta película, porque tenía un argumento muy interesante. Y el director presentaba un currículum apetitoso.

Tendremos que esperar hasta el año que viene para ver si vuelve a su nivel con Heavy Metal. Yo le tengo fe.