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jueves, 12 de febrero de 2009

¡Sí, señor!



A Jim Carrey nunca hay que darlo por vencido. También sucede, en menor medida, con Adam Sandler, el otro genio de la comedia americana. Carrel, Ferrell, y quien sea, vienen detrás. Los últimos proyectos del actor de Tonto y retonto venían volando bajo, aunque solamente Todopoderoso es la única película catastrófica de su filmografía en esta década. ¡Sí Señor!, dirigida por Peyton Reed (el mismo de la dignísima Abajo el amor y Viviendo con mi ex) es la historia de Carl, un hombre de unos cuarenta que durante sus últimos años rechazó todo en su vida convirtiéndose en un ser solitario y triste. Claro que él no lo sabe. Al ir a un seminario de autoayuda de un pseudo gurú (Terence Stamp) que predica la palabra “sí” a todos sus oyentes, Carl decide comenzar a decir si a todo. Aventurarse y comprender que la vida avanza y él quedó estancado por mucho tiempo.

El resto se sabe. Carrey haciendo locuras: haciendo Bungee jumping, otorgando créditos en su trabajo a cualquier persona, agarrandose a trompadas con un tipo, ayudando desamparados, teniendo relaciones con su anciana vecina, etc. Algo similar ocurría en un tramo de Todopoderoso. El personaje de Carrey obtiene los poderes de Dios y decide arreglar un poco su vida, lo que da pie a varios situaciones simpáticas más que graciosas y no mucho más que eso. La falla principal es esa película era que el guión era tan limitado, previsible y excesivamente obvio que la moralina se veía venir hasta incluso antes de empezar a ver el film. En ¡Sí, señor! el guión es limitado, previsible y obvio, pero la mayor virtud de este film (y que el director Peyton Reed entiende) es la desaforada actuación de Carrey, que por momentos hace que nos olvidemos los errores del material para entretenernos a base de las cosas que bien sabe hacer.

Si el espectador se dirige a ver este film con la intención de pasar un buen rato, no va a salir defraudado. La película se mantiene aún en sus perores momentos a base de pequeños y nobles chistes logrando un espectáculo muy digno. Sin embargo, si los retractores de estos films con moral y lección de vida incluida se lo toman muy en serio, la van a pasar mal en todo momento: la primera hora esperando que llegue el inevitable momento aleccionador, y una vez comenzado hasta que finalice la película.

De todas maneras ¡Sí, señor! no comete los mismos errores que Todopoderoso o Click (otra película horrible). El film se Reed no es tan torpe como los dos casos anteriores. Los personajes secundarios (donde brillan Zooey Deschanel y un inglés loco llamado Ryhs Darby) no son meros decorados en la historia, las situaciones de comedia son más logradas y hasta la moraleja final no es tan densa como se podía esperar. Y Jim Carrey. El genio de Jim Carrey, quien puede hacerse cargo el solo si es necesario de una película como ¡Sí, señor!, aún con sus fallas y todo lo mencionado.

No voy a decir “Dígale sí a ¡Sí señor!” ni nada de eso. Es una película que va a gustar a muchas personas y otras se van a quedar afuera. Yo estoy en el medio. Hasta hay algunas que van a tomar la moraleja usada en el film y van a ponerla en práctica. Y no está nada mal. Si una película llega a hacerte cuestionar la existencia de una persona para reemplazarla por una filosofía diferente, el resultado es muy satisfactorio.



¡SÍ, SEÑOR! (Estados Unidos, 2008)
Dirección: Peyton Reed.
Interpretes: Jim Carrey, Zooey Deschanel, Rhys Darby, Bradley Cooper, John Michael Higgins, Terence Stamp.
Guión: Nicholas Stoller, Jarrad Paul y Andrew Mogel.
Producción: David Heyman y Richard D. Zanuck.
Fotografía: Robert D. Yeoman.
Montaje: Craig Alpert.
Música: Mark Everett y Lyle Workman.
Calificación: 6




2 comentarios:

Michifus dijo...

Me dan ganas de verla. Carrey siempre me cayó bien y Peyton Reed es un tipo que sabe.

M

Lochis dijo...

A mi me pareció medio pelo. Me sacó pocas sonrisas la verdad. Hace ya tiempo que no me rio con Carrey, por más que creo que es brillante.

¡¡Besos!!