Páginas vistas en total

jueves, 5 de marzo de 2009

Gran Torino

Gran Torino, la nueva película de Clint Eastwood, comienza en el funeral de Walt Kowalsky, un americano de origen polaco, conservador, racista, nacionalista y cascarrabias. Walt odia a todo el mundo: desde su propia familia (hijos incluidos), hasta cualquier persona (en especial sus vecinos de origen asiático). Parecería que el personaje vive añorando tiempos pasados donde no era común ver a una joven como su nieta con un piercing en el ombligo usando su celular en una iglesia. Como el personaje de Eastwood en Million Dollar Baby, Walt también siente rechazo hacia la institución religiosa. Sus peleas con el reverendo del barrio son constantes y las exposiciones de ambos frente a la vida y la muerte son bien desiguales.

Un noche, su joven vecino obligado por una pandilla, trata de robar su Gran Torino modelo 72 (símbolo del sistema americano del que es parte) que para Walt es su más preciada pertenencia. Él interfiere e impide el robo. Luego se hará amigo de este tímido joven y su hermana mayor abriéndose a sus vecinos.

Según se sabe por las declaraciones hechas por el propio Eastwood este es su último film como actor. Nunca fue un gran intérprete, es cierto. Sin embargo Eastwood realiza su mejor trabajo personificando a su Walt, un personaje complejo, muy difícil de abordar a pesar de tener los tics característicos de otras interpretaciones del propio actor y director. Más allá de su cara de amargado, sus dientes apretados y los sonidos de odio que descarga cada vez que ve a alguien diferente a él, se puede observar un gran trabajo del actor de Harry el sucio en la composición dejando entrever que hay algo encerrado en Walt. Una historia repleta de diferentes acontecimientos que componen al anciano antipático y patético que personifica Eastwood, quien parece reírse de alguna manera de su propia mítica figura.

Hablando de historia, lo interesante de Gran Torino es que nunca sabemos mucho de Walt. Solo conocemos parte de su vida: de su esposa no se dice nada salvo que fue una gran esposa, sus días como soldado son mencionados pocas veces, el resto es completado por el espectador a medida que el film avanza y nos permitimos entrar en el personaje.

El film toca temas comunes en la filmografía del director de Los imperdonables. Desde el pasado (su tópico más común), la familia, la religión, los contrastes, etc. Es notorio observar como todas las temáticas que se aprecian en la película están tomadas con sutileza, algo que Clint nunca tuvo como director. El subrayado innecesario, el discurso llevado al extremo siempre fueron características (negativas) de sus películas (en Mike Leigh sucede lo mismo). Hay ejemplos en todos sus trabajos pero eso se podría hacer en otro post. Volviendo a Gran Torino. Los temas “importantes” como la vida y la muerte, y la venganza (es claramente una película sobre “otras oportunidades”) están tratados de manera natural sin dar ninguna opinión al respecto ni promover ninguna acusación o lección.

Mientras que en El sustituto Eastwood hacía todo mal, en Gran Torino todo fluye de manera agradable. Es un film muy simpático, mucho más atrapante que su anterior película. Contiene grandes momentos humorísticos y profundas escenas dramáticas (cercanas al desenlace). El secreto radica en que Eastwood sabe dirigir a sus personajes seduciendo desde las primeras escenas. Nunca abandonamos Walt a pesar de ser un viejo patético, nos acostumbramos a su forma de ser y compartimos algunas de sus opiniones.
Lo que más sorprende de un film como Gran Torino es el hecho de ser un film sin muchas pretensiones que entretener con una historia simple, con un guión muy limitado pero que solo una persona como Eastwood puede levantar con su presencia y dirección. Exceptuando algunos temas que están presentes en ambas películas, El sustituto y Gran Torino parecen estar dirigidas por dos personas distintas. En la primera los clichés, lugares comunes y golpes bajos inundaban el film por completo convirtiéndose en un desfile de miserias. En Gran Torino sucede todo lo contrario y se debe a que este último trabajo de Clint no tiene grandes pretensiones ni ambiciones artísticas. Solo pretende contar una historia con las mejores armas narrativas. El cine actual, enfrascado en los grandes dramas y en los discursos sobre temas importantes no presta atención a estas pequeñas películas hechas con amor al cine y al querer contar bien un cuento. Ahí esta Eastwood realizando una película que es entretenida y al mismo tiempo conmovedora sin caer en ningún tipo de exceso.

En definitiva estamos ante un clásico. Casi una obra maestra del cine actual. Un film nostálgico, conmovedor, íntimo, que expone un análisis sobre el ser humano, la vida y la muerte. Esas películas que están para ser guardadas y ver y volver a ver.



GRAN TORINO (Estados Unidos, Australia, 2008)
Dirección: Clint Eastwood.
Interpretes: Clint Eastwood, Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, Brian Haley, Geraldine Hughes, John Carroll Lynch, Dreama Walker, Brain Howe.
Guión: Nick Schenk.
Producción: Clint Eastwood, Bill Gerber, Robert Lorenz.
Fotografía: Tom Stern.
Montaje: Joel Cox, Gary Roach.
Música: Kyle Eastwood y Michael Stevens.
Calificación: 9



2 comentarios:

Michifus dijo...

genial. Una de las películas del año... pero por debajo de Watchmen, claro.

M

Lochis dijo...

Lo que "me jode" de esta película es que siento que es el mismo personaje de Millon Dolar Baby.
Es el viejo gruñón que es bueno en el fondo, por decirlo de alguna forma rápida y simple.
Sacando eso, muy buen película.

Besos

Pd: ¿para cuándo la de The Reader?