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martes, 17 de marzo de 2009

Watchmen

Como muchos saben, Watchmen es una novela grafica creada por Alan Moore a mediados de los años 80 en pleno auge de la confrontación entre la URSS y los Estados Unidos comandados por Ronald Reagan. El comic es una declaración de amor/odio de Moore hacia los superhéroes que hasta ese momento eran moneda corriente en el universo de este arte. El mundo creado por Moore es notoriamente diferente a la realidad de la década del 80 y también su calidad argumental al igual que los temas que la novela se encarga de expresar. Watchmen parte de una transformación de la historia para presentar un espacio y un tiempo propios. Según el comic, Richard Nixon sigue gobernando Estados Unidos y la situación con la Unión Soviética está al borde de una guerra nuclear. En el medio se encuentran los Watchmen, un conjunto de superhéroes que vieron tiempos mejores hasta el momento en que la sociedad y la política se pusieron en su contra.

El responsable de la arriesgada llegada del comic a la pantalla grande está a cargo de Zack Snyder, el mismo de la (perdonen fanáticos) fallida adaptación de 300, la novela grafica de Frank Miller. El film de Snyder se limitaba a exponer una versión de la histórica batalla entre Esparta y Persia carente de todo sentimiento pasional. Watchmen es un cambio con respecto a la novela de Miller. Es indudable que más allá de los aciertos y errores de Snyder, este es un director que toma en cuenta el poder de la visualización y sabe utilizar los efectos para crear escenas realmente impactantes. En 300 ocurría por momentos pero en Watchmen lo visual pasa a ser prácticamente esencial para la creación del mundo creado por Alan Moore.

Si decimos que Snyder es un realizador para tener en cuenta seriamente esto se debe a algunos aciertos en el film éxito de taquilla en estos momentos. En ese sentido, el comienzo es sencillamente espectacular. Como cualquier persona que ha leído el comic sabe que la muerte de The Comedian (Jeffrey Dean Morgan) es el disparador para las investigaciones de sus compañeros acerca del porqué de este acontecimiento. La música de Nat King Cole suena mientras el personaje de Morgan es atacado en su departamento. Las suaves melodías de Unforgettable combinan con la violencia desatada en ese lugar. La voz de Cole se combinacon el sonido de los huesos rotos y el quebramiento de la ventana causado por el cuerpo de Comedian al ser arrojado al vacío.

Snyder vuelve a acertar con la apertura de los créditos, en los cuales se sintetiza la historia desde la aparición de los Minutemen (la conformación anterior a los Watchmen) hasta el presente. Apoyado por The Times Are A-Changin del gran Bob Dylan y un montaje interesante, Snyder combina tiempos y hechos en pocos minutos explicar el auge y la desaparición de los superhéroes. El poder de las imágenes sin reforzar ninguna clase de diálogos es algo que no pertenece al cine americano de los últimos años. Cuando todo es sobreexplicado, Snyder crea y expone en los primeros minutos su amor por la imagen antes que la palabra. Al menos en esta secuencia, luego en el film esto desaparece una vez que el director tiene la necesidad de brindar información no siempre requerida.
Luego de que el film arranque junto con las investigaciones de Rorschach (Jackie Earle Haley) Snyder se concentra en abarcar las historias de todos los personajes mediante interesantes flashbacks (el origen de Dr. Manhattan o la relación entre The Comedian y Silk Spectre son los más logrados) pero de a poco el film va adoptando un estilo muy autoconsciente con la obra de Moore. Las escenas y algunos planos en particular son exactamente similares a la novela gráfica haciendo que la película sea simplemente un calco del comic. No es necesariamente un paso en falso el hecho que Snyder sea muy fiel con la creación de Moore, sin embargo, en algún punto se siente que el realizador pretende recrear las viñetas en la pantalla grande sin mucha explicación del porqué de esta decisión. En ese sentido, Snyder podría haber sido un poco más personal con su película en vez que ésta se imponga antes que el trabajo del director.

La humanización de los héroes y villanos es uno de los temas fundamentales que Moore imprime en su comic y Snyder en su film. En una secuencia, The Comedian se sienta en la cama de su archienemigo muchos años después de haber sido un héroe y un villano respectivamente. Ya no es un héroe y un villano los que están ahí frente a frente. Son dos seres humanos escondidos detrás de sus mascaras. En cada una de ellas se encuentran historias de logros y frustraciones.
Watchmen es un retrato de la sociedad, la política, el amor, la amistad, el pasado y el temible futuro. El film cumple las expectativas al terminar siendo una obra para discutir y confrontar distintas opiniones sobre estos temas. Más allá del regodeo visual de Snyder, que a veces peca de excesivo, el realizador y los guionistas David Hayter y Alex Tse se concentran en las diferentes capas de la novela grafica exponiendo todos la temática propia de la obra. En algunos casos, puede resultar que algunos temas sean tratados en mayor medida que otros pero esto se debe que el film, a diferencia del comic, tiene una duración limitada (al menos para el estilo hollywoodense) y algunos aspectos que se podrían exponer de una manera más correcta son parcialmente ignorados.

En un sentido cinematográfico, teniendo en cuenta el poder que adquiere lo visual en determinados momentos gracias a Snyder se puede decir que Watchmen es un gran espectáculo. Sin embargo, cuando el director de El amanecer de los muertos empieza a jugar con su trabajo para crear grandes imágenes sin una necesidad del todo justificada, la película se siente por momentos como un compendio de escenas muy lindas pero finalmente vacías. Esta tendencia de Snyder a representar viñetas en su película le juega en contra no solo a él sino a los propios actores que parece que en algunos momentos están más pendientes de estar imitando el comic que realmente actuando para la película.
Por un lado tenemos una obra maestra creada por Alan Moore. Por el otro una película con fallas provenientes de su director pero que maneja por momentos las imágenes como pocos saben hacer. Me preguntarán, ¿en que quedamos? Watchmen es una muy buena película que podría haber sido una terrible decepción si Snyder hubiese seguido con sus juegos. Sobria, cruda, triste, desesperanzadora, irónica. Esa es la obra de Moore. Watchmen es sencillamente una adaptación lograda de una gran novela grafica.




WATCHMEN – LOS VIGILANTES (Estados Unidos, 2009)
Dirección: Zack Snyder.
Interpretes: Malin Akerman, Jackie Earle Haley, Jeffrey Dean Morgan, Patrick Wilson, Billy Crudup, Carla Gugino, Matthew Goode, Matt Frewer.
Guión: David Hayter y Alex Tse
Producción: Lawrence Gordon, Lloyd Levin, Deborah Snyder.
Fotografía: Larry Fong.
Montaje: William Hoy.
Música: Tyler Bates.
Calificación: 8




4 comentarios:

Anónimo dijo...

En general, estoy bastante de acuerdo. Tal vez dado el enfoque que tiene toda peli (de adaptar cuadro por cuadro el cómic), no sé si estoy tan de acuerdo con la crítica que le hacés a los actores, porque lo que tienen que hacer es calcar a los personajes, no tienen mucho espacio para la improvisación. Y sobre la decisión de no cambiar cosas, creo que la cosa es esta: el cómic dura sólo 12 números, por lo que hacer cambios radicales al traspasarlo a una peli molestaría a los fanáticos imbéciles. Además en este caso lo que se está adaptando es una historia relativamente corta, no un personaje con una larga evolución que te pueda dar un amplio margen para poner, quitar y sobre todo modificar elementos (vg. Batman, Hulk, Punisher, etc). De todas formas hay casos y casos. No todas las novelas gráficas ofrecen las mismas posibilidades de cambios. En este caso en particular, los diseños de Dave Gibbons eran algo que no había que tocar (es una de las cosas que brindan a Watchmen su identidad, y es en parte la razón de que sea considerada "de culto"), pauta que los realizadores acataron (casi) a la perfección. Pero después tenés cosas como "A History Of Violence" (el comic es en blanco y negro, la peli no) en cuya adaptación se le modificaron un montón de cosas y, si bien no me vuela la cabeza (ojo, el comic tampoco), a mi humilde entender es correcta.
En realidad, creo que las adaptaciones siempre son odiosas (al margen de que creo que demuestran falta de imaginación, salvo honrosas excepciones, en la mayoría de los casos es un reciclaje de ideas) porque invitan a las comparaciones y uno tiene la sensación de que el resultado siempre podria ser mejor. Pero dentro de todo, creo que en este caso se la jugaron, el resultado es masomenos lo que esperaba, y si bien a mí y a muchos otros no mos aporta realmente nada, es un producto interesante para que la gente se acerque de una buena vez al género de los comics, con los beneficios que esto trae aparejado.

Un abrazo,
P.

Hernán dijo...

Por las mismas razones que das en muchas partes de tu muy buena reseña, a mí la película me parece bastante vacía, caprichosa y también insignificante. Lo decís muy claro en un momento: escenas vacías. ¿Cómo el cine se puede dar el lujo de incluir escenas e imágenes con la única intención de "quedar bien" o ser "lindas"? Eso es propio de la televisión y el videoclip, que está perfecto y a todos nos gusta, pero es propio de ellos.

Después está la cuestión del trasfondo político y social, que tampoco está bueno olvidar. ¿Por qué se adapta recién ahora, cuando la Unión Soviética ya no existe y el Capital gobierna en todas partes del mundo, una obra que no habla de otra cosa que de eso? Creo que por la superficie misma, lo lindo y espectacular de las imágenes y los íconos tan de moda. Por eso me parece que Watchmen se queda la mayor parte del tiempo masturbándose en la epidermis de todas las cosas (ralentizando lo más que puede las imágenes y musicalizando de forma ingeniosa), sin ir al fondo de ellas en ninún momento.

Saludos.

Michifus dijo...

Como ya sabés, me encantó.

Estupenda nota.

M

Michifus dijo...

Me olvidaba: la verdad, no soy seguir de My Chemical Romance, peor el tema sonaba bien, y mejor el tema de Leonard Cohen que suena inmediatamente después. Muy loco que en una peli así suenen no uno sino dos temas de Leonard.
Toda la banda de sonido es un caño. Me sorprendió "99 red ballons". Buenísimo.

M