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jueves, 2 de abril de 2009

Aquel querido mes de agosto

La nueva película del joven director portugués Miguel Gomes es la nueva sensación de los festivales de todo el mundo. Será por su frescura, originalidad, su espíritu lúdico, o por muchas cosas más. Lo cierto es que luego de su paso por todas partes del mundo, Gomes exhibe su maravillosa película en la nueva edición del BAFICI. Luego de ganar premios en San Pablo, Las Palmas, y en el prestigioso festival de Viena, Gomes participa con su film en la competencia internacional de la nueva edición del Festival porteño.

Explicar o intentar dar un resumen de Aquel querido mes de agosto es una tarea algo difícil de plasmar en una redacción. Se puede por lo tanto promover una idea acerca de la originalidad de esta película y como se plasma en pantalla lo que Gomes pretende en su último film.

Primero en principal, el objetivo principal de Aquel querido mes… fue hacer un documental acerca de la gente de distintos lugares de Portugal, sus costumbres y la música típica de las diferentes regiones. La idea fue cambiando a lo largo de la formación del film. En una de las primeras escenas de este proyecto de Gomes se ve como su productor le reprocha a su director (el mismísimo Gomes) que la película no está avanzando correctamente y que se necesitan actores para conseguir financiación al proyecto. Gomes responde: “no necesito actores, necesito gente”. La búsqueda de esta gente es la que emprende Gomes en una buena parte del film. La entrevista a personajes típicos de diferentes lugares y la observación de la música popular en la población se combinan para crear una primera parte interesante y por momentos muy simpática. Luego la película da un giro increíble. La transformación de este documental en una ficción cuando menos se lo espera. Un triangulo amoroso con ecos a romances del verano clásicos de cualquier región son filmados, de esta manera, de forma “ficcional”.

La extrema originalidad del film es capaz el “gancho” principal del cine propuesto por Aquel querido mes de agosto. La mezcla entre el documental y ficción es algo que se ha probado varias veces en el cine con resultados dispares. Gomes no mezcla estos dos aspectos. Él se encarga de borrar la gran línea que existe entre ambos estados creando algo único al sumarse él, equipo técnico y película en sí al juego. Porque de eso se trata todo. Es un juego divertidísimo, que aceptamos jugar. Aprendemos las reglas y nos dejamos guiar por la mano maestra del realizador portugués.

La gente que actúa en el film es consciente de este juego y se deja llevar por él. Un ejemplo de la poca distinción entre realidad y ficción ocurre en un momento determinado en que la protagonista llora la huída de su amor para luego reír avergonzada.

Más allá de la posición en que se ubica, Aquel querido mes de agosto es un film divertido, estimulante, emocionante que pasa por todos estos estados sin ningún tipo de reparo. Comedia, drama, romance y musical. Todo combinado con la maestría de Gomes. La realidad y la ficción nunca gozaron de esta libertad de géneros que es el premiado proyecto del director.

Como si todo esto fuese poco, Aquel querido mes de agosto es también autorreferencial a su director y el equipo que lo acompaña. Esto le sirve a Gomes para crear una pequeña crítica hacia el cine comercial actual y las grandes empresas de producción.

Aquel querido mes de agosto sea posiblemente LA película del 11º BAFICI. Es un film interesante por donde se lo mire, divertido, innovador, que permite replantear los términos de ficción y realidad en el cine para que estos se puedan combinar como lo hace Gomes en su hermosa película. Aquel querido mes de agosto nace junto con el espectador para no terminar nunca.

1 comentario:

Vagó dijo...

Yo la fui a ver, fui uno de los que no se durmio ni se retiro de la sala. No olvidare esta pelicula. No me gusto ni me disgusto, fue probar algo nuevo.