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martes, 9 de junio de 2009

Star Trek


Si había una película que despertaba curiosidad entre el público masivo en casi todo el mundo, ésta era Star Trek , (otra) remake del clásico dirigido por Robert Wise allá por el año 1979. Recordemos que estamos ubicados en plena época donde los grandes tanques provenientes de Hollywood desembarcan en la cartelera argentina listos para convocar miles de espectadores y así convertirse en grandes éxitos de taquilla. Si tomamos como otros ejemplos recientemente estrenados, apreciamos films como Wolverine, Ángeles y demonios, Una noche en el museo 2, etc. Como bien se sabe, Hollywood no es (y en realidad nunca fue, al menos en los últimos años) sinónimo de buen cine. Hay casos excepcionales que quiebran esta regla (y que son muchos). Star Trek, sin embargo, venía precedida por un entusiasmo general ya que la saga del Enterprise necesitaba una “refrescada” y J.J. Abrahms, el nuevo niño estrella de Hollywood, venía a darle a la alicaída historia un nuevo rumbo. Y es cierto que la necesitaba.
Como sucede habitualmente en estos últimos años, Hollywood recurre al sistema de elegir una historia y darle un nuevo comienzo. Sucedió hace cuatro años con la interesante Batman inicia, hace tres con la fallida Superman regresa, y así podemos seguir con algunos ejemplos más que están lejos de la historia de Kirk y Spock. Hollywood solicita a Abrahms para crear una nueva saga (y de paso eliminarla anterior). Abrahms, quien veía con un curriculum excelente con su serie Lost y su gran Misión imposible 3 parecía ser la persona adecuada para darle un nuevo toque a Viaje a las estrellas como se lo llama por estas tierras a la historia de la tripulación del Enterprise.

Como toda precuela, vamos al comienzo de la historia misma de los personajes empezando por un joven James Kirk, hijo de un tripulante de la Enterprise quien muere salvando centenas de vidas. Claro está que el rebelde Kirk no está en sintonía con la historia de su padre. Éste Kirk se la pasa armando quilombo hasta que decide entrar en la flota estelar y hacerle honor a su apellido. A su vez, Spock, un Vulcano, de padre de esta especie y madre humana lucha por superarse a sí mismo siendo una vez adolescente un prodigio de incalculable inteligencia pero con demasiada frialdad emocional.
Si la primera parte del film es interesante al delinear de manera correcta e inteligente estos dos personajes, el resto de la película se concentra en la aventura de ambos en la famosa nave Enterprise. Abrahms se muestra seguro en la primera mitad del film, con un manejo de la narrativa y situaciones precisas. Sin embargo, una vez llegada la acción, Abrahms mantiene un mismo tono desde el comienzo de esta etapa hasta la finalización del film. Por decirlo de alguna manera, no hay grandes sobresaltos en Star Trek y eso parece ser un paso en falso para un director interesante que en su anterior película lograba todo lo contrario. Misión imposible 3 crecía a pasos agigantados cada vez que la historia avanzaba. En Star Trek, la acción es casi inofensiva, poco atrapante, con grandes despliegues audiovisuales pero sin ningún espacio para que esta sea completamente satisfactoria. O sea, a lo largo de la película hay pocos momentos de acción y estos son casi nulos.

Si el objetivo de Abrahms era concentrarse en la personalidad de sus criaturas no habría problemas. Es más, sería interesante una película proveniente de grandes estudios con grandes presupuestos con una proyección masiva se centralizara en sus personajes. Sin embargo, esto sucede en pocos momentos del film. La primera parte, la presentación de Kirk y Spock (y dejemos de contar porque ningún otro personaje es tocado para su perfeccionamiento emocional) es lograda, si, pero esto no se proyecta hacia el resto del film. El resto del film es frío como el personaje de Spock. Algunos otros personajes están delineados de manera mediocre (como el personaje femenino, realmente vacío de cualquier interpretación) y hasta simplona.

La presentación en sociedad de Star Trek ya es un hecho. Ahora Abrahms y sus guionistas deben corregir los errores de esta primera parte. Si una película de aventuras es una película de aventuras debería hacer saltar a los espectadores de su butaca. La versión de Abrahms en ese sentido no mueve un solo pelo. Es cierto que el productor de
Cloverfield rechaza ciertas situaciones y lugares comunes (como el posible triangulo amoroso entre Spock-Uhura-Kirk) pero cae en una puesta en escena fría, una poco desarrollada historia y una aventura de la que, pocas veces visto esto, uno desea abandonar.




STAR TREK (Estados Unidos, 2009)
Dirección: J.J. Abrahms.
Interpretes: Chris Pine, Zachary Quinto, Leonard Nimoy, Eric Bana, Zoe Saldana, Winona Ryder y Simon Pegg.
Guión: Roberto Orci y Alex Kurtzman.
Producción: J.J. Abrahms y Damon Lindelof.
Fotografía: Daniel Mindel.
Montaje: Maryann Brandon y Mary Jo Markin.
Música: Michael Giacchino.
Calificación:
5


4 comentarios:

Michifus dijo...

A mí me gusto mucho y también el sentido de la aventura. Seguro en la segunda parte haya más acción, ya que los personajes fueron presentados.
Sí, en Hollywood no vienen haciendo las cosas muy bien, pero no siempre fue así. Las mejores películas jamas hechas salieron de allí (o fueron financiadas por yanquis).

M

Anónimo dijo...

no sé, pero Pine está buenísimo.

Defa dijo...

Lucho, la nave que explota al principio no es el Enterprise es otra nave (USS Kelvin) en la cual el padre estaba, corregí eso :P

La pelicula le falta justamente es una buena batalla de naves,(como fan de la ciencia ficción y también seguidor de Star Trek), no se los vé como vos decís en un peligro inminente nunca pero aún más y usar el basto Lore (o sea toda la historia que trasciende) en el cual la historia transcurre.

El Samurai del Cine dijo...

Estimados, debo decir que extrañaba un Star Trek. Y voy a ser muy parcial en mi crítica que publicaré en unos días.

Me emocionó volver a ver una película más de esta franquicia.

Creo que la intención de JJ Abrams no fue hacer "la película" de Star Trek sino reiniciar un nuevo ciclo.

Creo que los personaje son tan queribles como los originales y la intención del director fue volver a presentarlos en sociedad.

Pensemos que los de 30 para abajo no pasaron horas de su vida viendo capítulo tras capítulo, a veces repetidos. Nuestra mirada es diferente. Star Trek no es acerca de batallas y acción, el nudo, el verdadero nudo está en el análisis y la exploración, de planetas y de la condición humana.

Saludos,
El Samurai
www.criticandocine.com.ar