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sábado, 28 de agosto de 2010

Whip It


Antes de entrar a comentar la película en cuestión en la cual Drew Barrymore marca su debut como realizadora en un largometraje, conviene establecer algunos puntos sobre la actriz y ahora realizadora en cuestión. Por 1982, Steven Spielberg realiza ET, uno de sus mayores logros como director y una de las películas más significativas en cuanto al conocimiento popular de un personaje, en este caso el extraterrestre que establece contacto con el protagonista. Barrymore aquí es una nena de pocos años de edad y generaba tanta ternura y aprecio como lo hacia el intergaláctico protagonista. A medida que fue creciendo, la imagen de niña tierna fue desapareciendo (no por completo, después volveremos a eso) para dar paso a una mujer que tras una serie de escándalos y momentos agitados fue creando otra faceta en su personalidad. Sin dejar nunca la gracia, puede decirse que Drew es una de esas actrices que combinan física y emocionalmente muchísimas características y la sobresalen del resto. Gran actriz de comedia en todas sus ramificaciones, Barrymore demostró con el paso de los años que es uno de esos artistas que hacen que la actuación sea tan fácil. Ahora la actriz de Como si fuera la primera vez se embarca en un proyecto personal. Tan así que esta introducción tiene mucho que ver con la personalidad de Barrymore con respeto a su debut detrás de cámaras.

Bliss, la protagonista de Whip It, es un personaje bien "barrymoriano". Mezcla entre dulzura, rebeldía, melancolía, el personaje de Ellen Page (en su mejor personaje de toda su carrera) se mueve por toda la película por diferentes estados. Desde el primer momento sabemos que es un sapo de otro pozo, cuando va a acompañar a su madre en una especie de desfile muy paqueto o con solo mirar la relación con su familia. Bliss, una joven encerrada en un pueblo de la profunda América, encuentra en el roller derby (un juego que combina el patinaje con algo de hockey sobre hielo por su violencia) una salida a su vida anodina. Lo interesante y lo que eleva a Whip it y la distingue de otras historias de corte similar son varios aspectos pero uno de los principales es la manera en la cual Barrymore construye los personajes, a medida que avanza la historia, casi se podría decir de forma caótica. No hay para Barrymore una necesidad de introducir cada personaje, porque cada imagen es tan fuerte y habla por si sola mediante acciones o simples gestos , que la radiografía de Bliss y compañía sale de manera natural yde la manera en que debe ser en el cine.

Por momentos el film recuerda a esa obra maestra llamada La última película, de Peter Bogdanovich. Bliss pertenece a un mundo q le es ajeno. Por eso hay dos personajes diferentes en la protagonista que se van uniendo en uno solo a lo largo de la historia. Por un lado, retraída, diferente, incomprendida, deprimida con respecto al resto de la sociedad de ese pueblo poco motivador. Entonces tenemos un personaje que varía entre estados anímicos que guardan relación con el mundo que la rodea. ¿Cuáles son estos dos universos? Uno ya ha sido mencionado, el pueblo apagado y carente de excitación donde vive Bliss y el otro completamente opuesto en todo sentido. Hay en esta comparación y en su particular relación con sus personajes algo que hace recordar a las temáticas de los films de Tim Burton donde lo tradicional, conservador y "serio" no se apega a los sentimientos de los protagonistas (como sucedía en El cadáver de la novia). Barrymore sigue esta línea temática propuesta por el director de Batman y apuesta a una protagonista que ve una escapatoria entrando a un mundo pseudo fantástico para obtener su libertad. El diseño de producción en ese sentido elevan aún más el universo del film ya que Barrymore expone una estética explosiva y poderosa en lo que se refiere a ambiente, personajes y colores que abundan en el lugar donde existe la verdadera y radiante Bliss.

Es realmente motivador, emocionante y vibrante lo que hace Barrymore con su película. Pocas películas pueden darse el lujo de combinar numerosos elementos y géneros y salir bien paradas. Las que logran esto son las grandes películas. Y Whip it explota por todas partes, lleva todo al extremo, va a 300 km/h sin miedo a chocar. Y esto no quiere decir que la película da una imagen de rudeza únicamente sino que sabe dosificar el drama, la comedia, el romance y la acción desenfrenada en una misma línea con un equilibrio muy pocas veces visto en una película independiente. Puede combinar perfectamente el drama adolescente existencial de Adventureland con la comedia de Dodgeball. Hay en Whip it lugar para todo.

Barrymore se acerca a sus personajes y humaniza a todos. Todos tienen algo para decir y en todo momento lo dicen. No hay parcialidad hacia algunos o más cariño hacia otros, sino que la mirada melancólica de la directora alcanza a todos los personajes sin caer en la justificación torpe de su accionar de cada uno de ellos. Lo que podría haber sido algo cercano a la mencionada Dodgeball o Blades of glory, películas claramente irónicas, termina siendo un interesante drama con certeros momentos cómicos. Pero más allá de la acción y la divertida brutalidad del juego, hay un halo de tristeza en la mirada de Barrymore en el mundo real. Sin embargo, hay como en todas las películas y en la vida real, un acercamiento a la amistad, al compañerismo, a las relaciones familiares y al amor en su máxima expresión. Lo que parecía una simple historia sobre una chica que juega en el roller derby, se convierte en una historia sobre el sentido de la vida y la necesidad de alcanzar la libertad y la felicidad. El cine se trata de esto. Barrymore no nos miente, no juega con los sueños, el optimismo barato. Whip it es la realidad y es honesta con su público.


WHIP IT (Estados Unidos, 2009)

Dirección: Drew Barrymore.

Interpretes: Ellen Page, Kristin Wiig, Drew Barrymore, Marcia Gay Harden, Juliette Lewis, Eve, Zoe Bell, Jimmy Fallon, Alia Shawkat, Daniel Stern.

Guión: Shauna Croos basada en su novela Derby Girl.

Producción: Barry Mendel.

Fotografía: Robert D. Yeoman.

Montaje: Dylan Tichenor.

Calificación: 9

viernes, 6 de agosto de 2010

El origen



Luego del éxito de películas como Batman inicia, El gran truco y El Caballero de la noche, Christopher Nolan, quien se hizo mundialmente conocido gracias a Memento, se embarca en su proyecto más ambicioso de su carrera. Escrita junto a su hermano, El origen es uno de esos films que se meten en los peligrosos terrenos de lo abstracto y que parecen no dar respuestas fáciles al espectador. Hay que decir que esto no es tan así. David Lynch o Cronenberg han explorado los diferentes niveles del subconsciente en reiteradas películas, es incluso uno de los grandes temas elegidos por ambos directores. Pero no le vamos a echar la culpa a Nolan no ser como estos dos directores, sería hasta absurdo comparar a un realizador de mediana pero interesante trayectoria como lo es Christopher Nolan con otros más experimentados y de diferentes características. Los problemas que se le pueden descubrir a El origen no tiene tanto que ver con no poder ser como tal director, sino los inconvenientes internos que contiene el film.

Hay que hacer un alto para explicar de "que va" la historia. Y de ahí extraer para analizar por partes. Parece ser que en los tesoros no se esconden en bóvedas o en bancos, ya no exclusivamente en el mundo real. Ahora lo esconden en el recóndito y retorcida mente de cada persona. Para extraer un pensamiento o un secreto hay una serie de personas encargadas de este trabajo. Cobb (Di Caprio) es uno de ellos. Junto a un equipo de profesionales, estos son contratados por justamente una víctima por parte de este misterioso grupo para imponer un pensamiento, algo que puede tomarse como una misión imposible. Y justamente por ese territorio se introducen los héroes de la película. Mezclando el espíritu de los films de Misión imposible con el mundo de los sueños, Nolan introduce al espectador en otros mundos recorridos por Cobb y compañía en el que hay nada más ni nada menos sueños dentro de sueños y así su curso...

Ahora bien, el caso que deben resolver es detener una herencia que amenazaría a un empresario. Eso, ni más ni menos. El problema con esto y ahí es donde El origen empieza a mostrar sus grietas, es cuando el trabajo para el que Cobb fue contratado deja de ser tomado como un disparador y pasa a ser una "excusa" para el despliegue visual que propone Nolan. Desde las primeras escenas Nolan se concentra en depositar todo el impacto en lo visual mientras la trama se va retorciendo y entrando en niveles fantástico. Lo que no significa que la película no se entienda, al contrario, Nolan (sobre)explica todos los detalles oníricos y como se construyen los mundos en los cuales los personajes acceden (el personaje de Ellen Page sería en un momento determinado de la película como el espectador al cual le enseñan detalladamente “como funciona todo”). La escena de París doblada en la cual Cobb enseña los trucos del mundo fantástico es un claro ejemplo de los problemas que tiene el film. Por un lado parecería que Nolan no se atreviese a dejar al espectador a la deriva poniéndolo a prueba como si lo hace, para citar una película muy reciente, Policía, adjetivo en la cual cada silencio representa un reto hacia el público. Nolan en definitiva, es un director con cierto vuelo independiente en sus historias que parece alejarse de la media hollywoodense pero que no permite al mismo tiempo que el espectador asimile por su cuenta todo lo que sucede en el film.

Esto nos lleva a lo siguiente que relaciona las escenas de acción con cada uno de los sueños. Y acá es capaz donde Nolan deja ser el niño prodigio del cine actual para terminar siendo algo más convencional. La película contiene sueños dentro de sueños q a su vez están dentro de un sueño, etc... Hay además un limbo y todo eso. El problema del film ocurre en el momento en que entran justamente en el mundo de la fantasía. Nolan deja todo muy vistoso, el uso de los efectos especiales es logrado pero se transforma en un inconveniente cuando terminan siendo abrumadores y carecen de una identidad propia. Es decir, la magnitud de las imágenes es más fuerte que lo que transmite el guión para terminar siendo un ejercicio visual frío y carente de emoción.

Se podría decir que la mayor virtud de El origen es paradójicamente su más importante defecto. Queda la sensación que Nolan entonces dedica gran parte de su film a mostrar escenas de alto impacto visual con una historia en apariencia interesante pero que solo sirve como excusa para desplegar espacios imponentes donde ocurre la acción. Las imágenes que provienen de la imaginación de Nolan son impresionantes pero en el fondo no hacen otra cosa que confirmar la tendencia de que todo regresa a la estructura hollywoodense más obvia de acción. Es decir, que las escenas que transcurren en los sueños se limitan a ser momentos que no hacen otra cosa que calcar momentos ya vistos anteriormente en el cine. Si los sueños para Nolan son una serie de grandes escenas de acción a lo James Bond, empiezo a darme cuenta superé al director de El caballero de la noche, oníricamente hablando. Naturalmente hay dos tipos de estado en el cine de Christopher Nolan, uno tiene un estilo narrativo excepcional donde fluyen las mejores ideas de la película, en el otro el director de Noches blancas tiende a saturar su propio material haciendolo mucho más espectacular de lo que realmente es. Tengamos en cuenta que esto mismo sucedía con su anterior película, El caballero de la noche en la cual la cantidad de subtramas y vueltas de tuercas del guión saturaban toda la estructura narrativa. En Inception hay que agregar además el trauma que tiene el personaje de Di Caprio con su esposa, en el cual no solo causa fastidio sino que no logra crear un mínimo de interés.
El origen es un film que sirve para una discusión muy rica acerca del papel de los espectadores. Nolan crea una película que por un lado, como ya se mencionó, es de un gran despliegue visual. Por el otro, un film con un guión lejos de ser perfecto, que se retuerce, se entrelaza con personajes, sueños, imaginaciones provocadas por la mente, etc. Esto quiere decir que el espectador que busque acción o un entretenimiento visual va a encontrar escenas muy logradas y el que quiera ir más allá que el regodeo de Nolan por los efectos y las grandes escenas de acción, tiene una historia interesante para ir descubriendo. Algo sucedía con Matrix (con lo que la película comparte algunos puntos en común) que también separaba estas dos grandes estructuras (acción por un lado, narrativa y un guión intrigante por otro) para que por así decirlo, nadie se quede afuera. Cuando uno no es enganchado por ninguna parte, se empieza a entrever los problemas de la película de Nolan. La cuestión es que el espectador medio va a disfrutar el film, porque tiene varias aristas para entretenerse/disfrutar o pensar. Lo admirable es que Nolan pueda llegar al público masivo de esta manera y no creando un bodrio como Transformers. No será un niño prodigio finalmente pero al menos tiene estilo y sabe filmar y un 10% de Inception es mucho más que todas las películas de acción que desembarcan en esta época. Y está bien que el público masivo le responda de manera positiva porque este film es un ejemplo de que todavía vale la pena ir al cine a ser chupado por el mundo de Nolan o salir rechazado para después tener discusiones sobre cómo hay que analizar estos films. Paradójicamente las preguntas que rondan en mi cabeza tienen más que ver con el espectador y el critico frente a una obra que a los niveles de lectura que representa cada sueño que inventa Nolan.

Los elementos que pongo en discusión en este análisis parecen indicar que El origen me gustó más bien poco. Al contrario, le encuentro varios puntos atendibles pero no estamos ante una obra maestra ni en una película que hará historia por haber cambiado las reglas del juego en el cine. Avatar fue un adelanto tecnológico difícil de superar y tiene un mérito aparte, el mundo de los Na'vi le pertenece a Cameron quien construye un universo aparte, único y original. Nolan está lejos de esto por acercar el mundo de los sueños a un conjunto de grandes paisajes que provocan escenas espectaculares. Sin duda la discusión sobre esta película recién empieza. Y eso habla positivamente de la ambiciosa, altisonante, magnifica y agotadora experiencia que es Inception.



EL ORIGEN (Estados Unidos, 2010)

Dirección: Christopher Nolan.

Interpretes: Leonardo Di Caprio, Ellen Page, Marion Cotillard, Joseph Gordon-Levitt, Ken Watanabe, Tom Hardy, Dileep Rao, Cillian Murphy, Michael Caine, Tom Berenger.

Guión: Christopher Nolan.

Producción: Christopher Nolan y Emma Thomas.

Fotografía: Wally Pfister.

Montaje: Lee Smith.

Música: Hans Zimmer.

Calificación: 6