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jueves, 3 de marzo de 2011

Jackass 3D, de Jeff Tremaine

¿Puede ser posible que una película sobre un grupo de personas que realizan acciones imposibles, escatológicas y riesgosas (desde tirarse un pedo hasta hacer bungee jumping en un baño químico lleno de mierda) sea, no solo arte, sino que implique una mirada mucho más profunda de lo que se ve en la pantalla? Jackass ya lo hacía desde sus comienzos en MTV, donde golpe a golpe, constituía una nueva mirada sobre el manejo de la acción y el uso del cuerpo para lo que sea necesario exponer en la pantalla. El grupo de Jackass, liderado por esa estrella única llamada Johnny Knoxville, tiene como meta probar la inmortalidad del cuerpo de una persona común como podría ser cualquier otro ser humano en el mundo. Parecería no haber límites en la serie que se emitió en cable durante bastante tiempo. Sin embargo, salieron las películas. Y con ellas, se comprobó que efectivamente no había barreras a lo que se refería en dos puntos a tener en cuenta: la construcción de un espacio físico y la destrucción del mismo (presente en toda la saga de películas) y la unión de los Jackass llevado a un plano de una insólita ternura.

Si comenzamos un racconto de Jackass, se debería mencionar en primer término la serie que emitió MTV hace una década. En uno de los comienzos más insólitos y sorprendentes que se hayan hecho alguna vez en un programa de televisión, un enano (Wee Man) se sube en un carrito de supermercado y desciende en gran velocidad por una calle empinada. El resultado es Wee Man tirado en el suelo luego que el carrito salga de control. Resultado tan obvio en su resolución misma como festivo luego de que el grupo de gente que acompaña al ocupante del carrito, e incluso este, festejen lo que acaba de suceder. Se podría citar, y efectivamente así sucede, este segmento del programa para resumir el espíritu de todo el universo que componen Knoxville, Bam Marguera, Chris Pontius, y el resto de estos "idiotas".

Las comillas no son casuales: es cierto que la serie y sus participantes se autodenominan de esta manera, sin embargo, muchas veces son referidos por una buena parte de la gente (desde un sector de conocedores, amantes, impulsores de lo que denominan el "buen arte" o "arte de primera clase") como idiotas. Caben entonces varias preguntas al respecto de tal afirmación: ¿Por qué son idiotas?, ¿Por qué es un arte menor y cómo se afirma esta clasificación?, y por último, ¿Puede ser posible que estos "idiotas" hagan no solo un cine de excelente calidad artística y técnica, sino además, uno que propone una visión introspectiva de la realidad para explotarla continuamente? Por eso mismo, "idiotas" no solo es un textual dicho por mucha gente de qualité sino porque parecen ser idiotas, pero realmente la tienen bastante clara.

En el último año hubo varias discusiones acerca de la calidad de Jackass 3D y la aceptación de una buena parte de la crítica. Los que se opusieron de manera tan reaccionaria como histérica, rechazaban el film sin siquiera haberlo visto. No sólo demuestra el prejuicio de cierto público que solo ve lo que quieren ver impidiendo cualquier otro cine que a priori no les satisface o convence, sino la exaltación casi propagandística del cine que teóricamente se encuentra en las antípodas de Jackass 3D. Los idiotas de Jackass no solo se despachan con una saga que está a la altura de cualquier film importante que provenga de cualquier rincón del mundo, sino que excede a una gran parte de estos mismos. No es porque Jackass no tenga nada para contar ni porque eluda los lugares comunes de las grandes películas o no contenga la austeridad de un film del cine arte (que contiene a veces títulos tan o más bochornosos que algunos tanques hollywoodenses). Jackass es lo que es porque antes que nada prevalece en el universo del film la honestidad y la necesidad de compartir su arte con el público, sea quien sea. Knoxville y amigos abrazan a cualquier persona que quiera disfrutar de la compañía de un grupo de amigos que se simplemente se divierten.

¿Y como lo hacen? Explotando la cotidianidad de cada acción. Es decir, toman objetos que se hallan en el universo diario transformándolos en cuerpos que mutan de sentido, que son llevados más allá de su único y real propósito. Por ejemplo, en el segmento titulado Poo Cocktail Supreme, Steve-O es sentado en un baño químico lleno de excremento que salta por los aires cual bungee jumping. Esta utilización de ciertos objetos llevados al límite de lo realizable es lo que realza justamente la capacidad creativa de estos "idiotas". Idearlo y hacerlo es tan exclusivo como admirable. La transformación de los objetos también es llevada de manera literal. Por eso se agrandan los elementos para dotarlos de otro sentido, como sucede con la mano gigante del segmento titulado High Five donde esta golpea a una persona que no se lo espera (en este segmento juega una clase rara de suspenso en la cual a pesar de saber que va a suceder, uno lo espera, como si estuviese también disfrutando del juego). Y otra vez la exaltación de elementos corrientes y la metamorfosis de su verdadera esencia. Y como es bien sabido en Jackass, el cuerpo es utilizado para también crear acciones increíbles. Veamos sino lo que sucede con Preston Lacy. Este enorme personaje es sometido a varios minutos de ejercicio en bicicleta envuelto en un papel de plástico que captura todo su sudor. Si ya de por si, el sudor no es algo muy agradable, los Jackass lo llevan más allá. El cocktail de sudor como bien lo llaman es capaz la idea más retorcida de todo el film, pero hay que decirlo, la que posee la mayor conexión con el publico. Cuesta no sentir verdadero asco ver el vaso lleno de sudor y que otro lo tome. Pero justamente uno de los objetivos (si realmente lo tienen) de Jackass es ubicar al espectador en un lugar privilegiado a nivel sensorial, donde se siente, se escucha y se ve todo como realmente sucede. El acercamiento que se produce proviene de un entendimiento, de una comprensión de los objetos que el mundo de Jackass transforma porque son parte de una vida cotidiana que nos es presente continuamente.

Aparte de ser una película sensorial, que se relaciona de lleno con el espectador, que modifica la realidad que vemos en el día a día, sobre el descubrimiento del mundo que nos rodea, Jackass es, al igual que sucedía en la segunda parte de la saga, un film sobre la amistad. ¿Amistad? Si. Es la película de Tremaine un testimonio tan honesto como verdadero sobre la amistad. Si ya la segunda parte emocionaba (si, emoción) exaltando la unión de grupo mediante las acciones en la que todos participaban y se divertían, en esta tercera parte, el gozo parecería igualar o incluso superar a la excelente Jackass: number Two. La fuerza de Jackass proviene siempre de la imagen como testimonio de un mensaje que nunca es subrayado. El valor de la amistad está visto en la unión, en la cercanía entre todos estos amigos. Y como nunca se debe sobrexplicar, esto se ve siempre de fondo, como un elemento que surge por lógica y no por una continua exposición. La unión surge de manera tan natural como lo es una amistad, porque directamente lo que vemos en pantalla es la imagen definitiva del amor que se establece entre todos.

Jackass se acerca a la ola generada por la Nueva comedia americana que entre otras cosas estableció la amistad entre los hombres uno de sus ejes por los que siempre pasan las películas. Se podría decir incluso, que Jackass corresponde a los temas que hace gala la NCA en la cual se exalta no solo el amor entre dos o más personas del sexo masculino sino la correspondencia con los personajes. A pesar de tener un registro documental, Jackass no escapa a estas dos características. Knoxville, Tremaine y compañía destruyen el modelo clásico narrativo pero conservan la esencia de la nueva ola. Es admirable como todos estos "idiotas" caen en una broma, a veces muy pesada, y se siguen divirtiendo. Se podría decir, incluso, que hay una especie de relación homoerotica entre estos personajes, andando semidesnudos, o a veces directamente sin ropa, que se divierten continuamente. No por nada Dickhouse, la productora de la película, exhibe un arco iris en la cual en el comienzo todos los Jackass se encuentran listos para enfrentar toda clase de golpes. Un arco iris que representa no solo la diversidad, sino la alegría que representa el universo del film.

Utilizando cámaras que capturan mil cuadros por segundo, se percibe en Jackass un avance tecnológico que hace al film una experiencia cercana a la perfección profesional y no un mero entretenimiento. Segmentos como The rocky en el cual un golpe con un guante de boxeo captura los detalles de una cara en el momento exacto en que recibe la paliza asombra tanto que, con toda razón, aparecen esporádicamente a lo largo de la película (lo que transforma a la película en un documental que envidiaría hasta a Discovery Channel). Hay otros que contienen un nivel tanto de emoción, repulsión, sorpresa, y una excitación como pocas veces se ve en el cine, que no hacen más que confirmar que Jackass (3D) es una absoluta obra maestra.



JACKASS 3D (Estados Unidos, Rumania, 2010)
Dirección: Jeff Tremaine.
Interpretes: Johnny Knoxville, Bam Margera, Ryan Dunn, Steve-O, Jason 'Wee Man' Acuña, Preston Lacy, Chris Pontius, Ehren McGhehey y Dave England.
Guión: Preston Lacy.
Producción: Spike Jonze, Johnny Knoxville y Jeff Tremaine.
Fotografía: Rick Kosick, Dimitry Elyashkevich y Lance Bangs.
Montaje: Seth Casriel, Matt Kosinski y Matt Probst.
Calificación: 10